Luego de conocerse las pruebas efectuadas a la osamenta encontrada en el mes de febrero en el sector de Divalá, distrito de Alanje y que diera positivo al ADN de Pablo Beitia Avilés, de 73 años de edad, los familiares del hoy occiso procedieron a retirar los restos óseos.
Los familiares del anciano dijeron sentirse satisfecho por el trabajo realizado por las autoridades del Ministerio Público para esclarecer la desaparición y muerte de su familiar de quien por más de un mes desconocían de su paradero.
Los restos óseos fueron entregados en la morgue judicial de David donde reposaban desde hace tres meses después de haber sido ubicados en Duablo, Divalá, para darle cristiana sepultura.