La falta de sangre en el hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía y el hospital Rafael Hernández, ubicados en el distrito de David, en la provincia de Chiriquí, siguen golpeado estos nosocomios por la necesidad de sangre y plaquetas para pacientes recluidos y que requieren trasfusiones de sangre y en muchas ocasiones para ser sometidos a cirugías.
Reinel Camargo, director del hospital Rafael Hernández, asegura que en la actualidad el tema de la falta de sangre se ha convertido en un reto, debido a que este nosocomio atiende a pacientes de la provincia de Chiriquí, Bocas del Toro, la Comarca Ngäbe Buglé y Veraguas en muchas ocasiones.
“En el cuarto de urgencias se atienden más de 50 pacientes por día, de los cuales el 15% de estos son considerados rojos y azul y en muchas ocasiones son personas que sufren accidente de tránsitos, heridos por armas de fuego, arma blanca o que presentan algún tipo de sangrado que urge que se le ponga sangre, lo que genera una crisis permanente”, afirma el doctor Camargo.
La falta de sangre en el hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía y el hospital Rafael Hernández, ubicados en David, siguen golpeado estos nosocomios por la necesidad de sangre y plaquetas para pacientes recluidos y que requieren trasfusiones de sangre y para ser sometidos a cirugías.
Reinel Camargo, director del hospital Rafael Hernández, asegura que en la actualidad el tema de la falta de sangre se ha convertido en un reto, debido a que este nosocomio atiende a pacientes de la provincia de Chiriquí, Bocas del Toro, la Comarca Gnabe Bugle y Veraguas en muchas ocasiones.
“En el cuarto de urgencias se atienden más de 50 pacientes por día, de los cuales el 15% de estos son considerados rojos y azul y en muchas ocasiones son personas que sufren accidente de tránsitos, heridos por armas de fuego, arma blanca o que presentan algún tipo de sangrado que urge que se le ponga sangre, lo que genera una crisis permanente”, afirma el doctor Camargo.