"Cuando usas los servicios de Google, nos confías tu información".
Así de claro lo dicen, en la primera línea, los términos y las condiciones de privacidad del motor de búsqueda más importante del mundo, según señala un artículo publicado por la BBC de Londres.
Es posible que eso no te sorprenda. Todos sabemos que Google recolecta información sobre nosotros, ¿cierto?
¿Pero exactamente cuánta y de qué tipo de información estamos hablando?
Los nuevos detalles que se pueden ver con la actualización de los mapas satelitales de Google.
Tu nombre, tu dirección, tu edad, tu correo electrónico. Tu modelo de teléfono, tu proveedor de telefonía celular, tu plan y tu consumo telefónico y de internet.
Las palabras que usas con más frecuencia dentro de tus correos electrónicos. Todos los correos que hayas escrito o recibido, incluido spam. Los nombres de tus contactos y sus direcciones y teléfonos.
También las fotografías que tomas con tu teléfono Android, aunque las hayas borrado y aunque no las subas nunca a ninguna red social. Los sitios a los que vas, dentro y fuera del país; la fecha en la que fuiste y la ruta que tomaste. Qué tan rápido llegaste.
La tarjeta de crédito o débito que usas al pagar.
Todos los sitios de internet que has visitado en Google, con qué frecuencia y lo que viste dentro de cada uno. En qué idioma buscas. A qué hora navegas. Con quién has hablado vía Hangouts. Qué videos te gustan. Qué música oyes.
Estas y las demás categorías que incluye el documento de política de privacidad de Google y que contiene 2,874 palabras.
En algunos casos, esto se traduce en más de 5 gigabytes de datos que remontan, por lo menos, a los últimos tres años. ¿De dónde saqué el número?
"¿Así que Google sabe mucho de ti, cierto?", le dice a BBC Mundo Lee Munson, investigador de seguridad de Comparitech.com.
"¿Y de quién es la culpa? Tuya, por supuesto. La gente confía demasiado y comparte sin pensarlo demasiados datos sobre sí, cuando la recompensa es una cuenta gratis de email, un par de gigas extra de almacenamiento en la nube o la posibilidad de pertenecer a un mundo virtual en el que están sus amigos y conocidos", resaltó el investigador Munson.
Todo lo hace de forma muy legal gracias a que marqué esa cajita mágica que decía "de acuerdo" al final de los términos y condiciones.