¿Alguna vez se ha preguntado por qué los atletas muerden sus medallas olímpicas?
Esta práctica se ha vuelto una tradición en los deportistas y su origen radica en la idea de confirmar la autenticidad de la presea.
La mayoría de las veces lo hacen a petición de los fotógrafos que quieren una foto icónica.
En un principio, las medallas de oro entregadas en los Juegos Olímpicos eran de oro puro, sin embargo actualmente la cantidad de este metal se redujo.
Un caso curioso sobre esta práctica, ocurrió en los Juegos Olímpicos de Invierno en Vancouver (2010), cuando el campeón alemán de ‘luge’ David Möller se rompió un diente al morder la medalla de plata.