Dieciocho personas permanecen detenidas tras los disturbios escenificados la tarde del martes en la Plaza 5 de Mayo.
El caos se generó cuando la Coordinadora Victoriano Lorenzo se topó con miembros de la Unidad de Control de Multitudes de la Policía Nacional (PN).
Dicha organinación indígena de la comarca Ngäbe Buglé, que se opone al proyecto de Barro Blanco, se dirigía hacia la Presidencia de la República.
Sin embargo, fueron interceptados por los antimotines y decenas de unidades nuevas de la academia policial.
Según los manifestantes, quienes tenían permiso del Municipio de Panamá para protestar de forma pacífica, fueron provocados por los policías.
No obstante, control de multitudes señala que fueron los civiles quienes inciaron la grezca.
Cabe señalar, que a esta confusa marcha se unieron precaristas de una comunidad de Arraiján que exigen al gobierno títulos de propiedad.
A este problema habitacional, se le añade el descontento en el Proyecto Curundú donde el Banco Hipotecario acudió a enviar advertencias a aquellos inquilinos que están morosos.