Un motor moderno de avión posee una eficiencia general de alrededor del 40%. Con tecnología del año 2050 podría ser posible alcanzar eficiencias que llegasen al 60% o incluso lo superasen, a base de combinar mejoras paulatinas en componentes convencionales con nuevos y radicales conceptos de diseño para atajar las fuentes principales de pérdida de eficiencia, inherentes a los motores actuales de los aviones de pasajeros.
Eficiencia