El próximo 3 de octubre se cumple un año desde que comenzó a funcionar un hogar de ancianos en Jaqué, comunidad de difícil acceso de la provincia de Darién, muy cerca de la frontera con Colombia.
El proyecto benéfico ofrece servicio gratuito a adultos mayores que sufrían abandono y vivían en extrema pobreza, de edades entre 76 y 83 años.
¿Extranjeros?
Como dato curioso, por ahora los beneficiarios son de nacionalidad colombiana.
“Estos son viejitos que han vivido acá en territorio panameño hasta por 60 años, pero que nunca regularizaron su estatus migratorio”, explicó a Panamá América la encargada del hogar, Maritza González.
Y destacó que “la obra de caridad que intentamos hacer con ellos va más allá de un asunto de nacionalidad”.
González reveló que ya se han censado a otras 16 personas (entre colombianos y panameños) que también residen en Jaqué y que califican para ingresar en este proyecto, dada su precaria situación de vida.
“Pero no podemos traerlos porque no tenemos los recursos para suplir a más personas”, se lamentó la voluntaria.
Necesidades
Maritza González explicó que no reciben apoyo económico de ninguna institución, y solo en pampers de adultos enfrentan un gasto mensual de $300.
Entre las necesidades más urgentes está la compra de ventiladores y colocación de cielo raso en la casa para mitigar el calor, así como conseguir más donantes para suplir los gastos regulares.
“Por suerte tenemos el apoyo del Senafront de Jaqué, que nos dona los alimentos secos. Pero hace falta más apoyo para ampliar el hogar”, reiteró González.
Actualmente trabajan en la formalización legal del proyecto, con miras a convertirse en una fundación, que se denominará Hogar Dr. San Gregorio Hernández.

