Samsung Electronics prevé que su beneficio operativo de julio-septiembre crezca un 5.5% interanual hasta los 7.8 billones de wones ($7,001 millones), pese a la retirada global por avería de su phablet Galaxy Note 7.
Sin embargo, el gigante tecnológico surcoreano calcula que esta ganancia operativa será un 4.18% inferior a la cifra cosechada en el anterior trimestre de marzo-junio, según desveló en sus estimaciones de resultados publicadas ayer.
En todo caso, el dato del beneficio operativo de la empresa estaría por encima de lo previsto por la mayoría de los analistas y se habría visto beneficiado por una demanda mayor de lo esperado de chips de memoria y pantallas durante el tercer trimestre del año.
La mayoría de las estimaciones han situado el coste de la retirada masiva del Galaxy Note 7 en torno al billón de wones ($897 millones).