El sistema de justicia panameño habría perdido su buen juicio, al darles prioridad a los intereses políticos promovidos por el Gobierno Nacional.
A esta conclusión han llegado algunos expertos que vaticinan un deterioro en entidades como el Ministerio Público (MP) y el Órgano Judicial.
Entre ellos, el abogado penalista Silvio Guerra, quien instruyó que el derecho no puede servirse al interés de los políticos.
"De ser así, los jueces y magistrados serían servidores del poder político, de los gobiernos, pero no de la Justicia", manifestó.
Para el jurista, "parece desafortunado que jueces y magistrados sean amenazados por sus fallos".
Ello, en relación con que se intenta encadenar la libre interpretación del derecho, y la independencia cuando se formulan amenazas en contra de los jueces y magistrados.
Guerra afirma que los acuerdos de pena tienen que ser bien claros y específicos y no ser violatorios de derechos y libertades fundamentales.
Puesto que como en un reciente fallo, no se ordena el archivo del expediente en contra de personas allegadas al exmagistrado Alejandro Moncada Luna, lo que viola las reglas del Sistema Penal Acusatorio que prescribe la prohibición de doble persecución penal.
Al final concluye que "la justicia no puede funcionar con este tipo de consideraciones, ya que pierde todo sentido de lo correcto y de lo justo", y que procesos como el de Moncada Luna nacieron en la Asamblea Nacional, por lo que no se permite a los jueces abrir otra investigación.