Un grupo de 38 personas que compraron el teléfono Galaxy Note 7 en Corea del Sur presentará una demanda conjunta contra su fabricante, Samsung Electronics, por los inconvenientes experimentados a raíz de los casos de incendio del terminal.
Cada uno reclama ser compensado con 300 mil wones (243 euros/267 dólares) por la pérdida de servicio debido a los problemas de los múltiples incendios que ha sufrido este modelo de teléfono y que obligaron a Samsung a dejar de fabricarlo y pedir a los consumidores que no lo usen por seguridad, explicó a Efe el despacho de abogados que tramita la demanda.