¡No puedo vivir sin azúcar!

¿Te has preguntado por qué en ciertas ocasiones te mueres por comer una barra de chocolate? O derepente, una fruta como la piña o la uva, pero un alimento que tenga el azúcar que tu cuerpo te está pidiendo sin razón.

Para el sexo femenino, esta realidad ocurre también como un síndrome pre-menstrual. Si has pasado por allí, no te alarmes, porque existe una explicación.

Según la nutricionista panameña Sara Saldarriaga, en esta situación existen dos actores principales en este 'acto': "La serotonina es el neurotransmisor encargado de trasmitir bienestar y es conocido como la hormona del ánimo. En contraste, el cortisol, es conocido como la hormona del estrés y su función fisiológica es mantener suficiente azúcar (glucosa) en la sangre para que el cuerpo disponga de energía inmediata para actuar en una situación de peligro o emergencia".

 

Ahora bien, estos dos personajes funcionan de la siguiente manera: en la mañana, cuando nos levantamos, la seretonina está en su máximo nivel; sin embargo, al pasar el día esos niveles comienzan a disminuir hasta que aparece el cortisol y con ella la sensación apremiante de comer algo dulce o a base de carbohidratos. ¿Por qué? En ese momento nuestro cuerpo está buscando volver a sentir bienestar, es decir, está buscando aumentar su serotonina.

Allí es donde existe una delgada línea entre el proceso natural y volvernos adictos al azúcar. "Está demostrado que el azúcar estimula áreas cerebrales relacionadas con el placer, los mismos que estimulan algunas drogas. El consumo de alimentos azucarados como dulces, helado o carbohidratos -que se absorban rápido- nos genera placer y una sensación de bienestar", nos explicó la experta. Y también advirtió de las complicaciones que puede tener desarrollar una adicción al azúcar: "Puede desarrollar exceso de peso (obesidad), lo cual a su vez se relaciona a la aparición de diabetes mellitus tipo 2, además puede ser precursor del aumento de los triglicéridos en sangre, las caries y promover los desórdenes alimenticios".

Si has identificado que tu cuerpo está requiriendo este tipo de alimentos a todo momento y sin límites, estos son algunos de los consejos que puedes seguir a nivel nutricional:

 

1. Cuando tengas esas ganas inaplazables de consumir algo dulce, procura que sea una fruta en su estado natural (enteras-frescas). Las frutas contienen fructosa, un tipo de azúcar que es metabolizada, distinta, que satisface el deseo de consumir "ese algo dulce", Por supuesto, hay que cuidar la cantidad que comamos.

2. Consume meriendas. Si comes pequeñas porciones durante el día, mantienes los niveles de azúcar controlados y tus antojos disminuidos.

3. Limpia la alacena (despensa). Esto significa deshacerse de toda tentación dulce, ¡No podremos controlar todos los ambientes que vivimos, pero sí lo que hay en nuestra propia cocina!

 

4. Si la ansiedad por comer dulce es tal que te descontrolas con facilidad… crea un plan de contingencia, mantén a mano piezas de frutas, procura realizar actividades que te desestresen, tales como: caminar, bailar, nadar, escuchar música, llamar a un amigo, conversa con algún familiar, etc.


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1052380
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Macarena Bachor /macarena.bachor epasa.com/maquibachor
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