Una gigantesca nube tóxica envenena desde hace 6 días la salud de 460 millones de personas en China. Cientos de pueblos y una veintena de grandes ciudades del norte del país, incluida la capital, Pekín, están en alerta roja por contaminación. Las autoridades han adoptado medidas draconianas para combatir la polución, sin embargo, no parecen surtir efecto.
Desde la Organización Mundial de la Salud, el doctor Bernhard Schwartlander explica las razones de este aparente fracaso: – “Está claro que el gobierno ya no trata de ocultar lo que está pasando. Todo el mundo está hablando de la contaminación, el primer ministro le ha declarado la guerra y se está invirtiendo mucho en mejorar la calidad del aire, sin embargo, lo que vemos hoy son las consecuencias de los pecados de toda una generación… la del desarrollo rápido que se hizo sin tener en cuenta el medio ambiente”.#Beijing issued its first red alert for heavy air pollution in 2016; Half of vehicles will be banned on the road on Fri pic.twitter.com/1xS91HXslm— People’s Daily,China (@PDChina) 15 de diciembre de 2016