Una mujer de 60 años, identificada como María y oriunda de Sevilla, reclamó por la vía judicial la herencia a un torero con un "considerable patrimonio" mostrando como prueba el ADN en una servilleta de papel.
Según informó un comunicado del Bufete Osuna, la madre de la demandante, también vecina de Sevilla y que falleció a los 80 años de edad, hacia finales del año 1950, conoció al torero, amigo de su hermano, ambos dedicados al mundo taurino, y en ese marco se inició una relación sentimental entre ellos.