Todo sucedió cuando al sonar la campana, el ruso Ibragim Khalilov oriundo de Kirguistán, se acercó a chocar los puños a su rival Bakhtiyar Barotov, cordialidad habitual en MMA, pero en lugar de recibir un saludo, recibió una trompada de nocaut.
A pesar de que Khalilov ganó la batalla, críticos aseguran que fue un nocaut deshonesto.