Las autoridades de Austria decidieron transferir a una cárcel para hombres a una mujer que consideran demasiado peligrosa para estar entre los muros de una prisión femenina. Se trata de Estíbaliz Carranza, de 38 años y originaria de España, conocida desde el 2012 entre la sociedad austriaca bajo el apodo de "la heladera asesina".
En 2008 mató a tiros a su ex, quien se negaba a abandonar la casa de ambos. Dos años más tarde acabó de la misma manera con la vida de su amante.