La escasez marcada de algunos productos como frutas y vegetales ha generado que sus precios hayan aumentado en el mercado de abastos y por consiguiente en los diferentes comercios del país.
Esta situación se está registrando producto de las afectaciones por el huracán Otto en el mes de noviembre y por un frente frío a inicios de enero de este año, lo que ha ocasionado daño en cultivos de tomate, ajíes, y en frutas como papaya, sandía y melón, propias de la época.
Yoris Morales, presidente de la Sociedad Comercializadora de Alimentos del Mercado de Abastos, indicó que el melón que anteriormente tenía un costo de $0.60 la unidad hoy día está a $2.00, mientras que la papaya ha llegado a costar $4.50 la unidad, cuando debería estar en $1.50 y la sandía llegó a costar hasta $3.00 cuando su precio para esta temporada es de $1.75.
“Esta situación denota que el país esta sufriendo una escasez de alimentos muy marcada y se ha encarecido la Canasta Básica en lo que se refiere a vegetales y frutas”, dijo Morales.
Indicó que ven con preocupación que este desabastecimiento se repite año tras año debido a fenómenos climáticos, pero no se debe olvidar que hay componentes que se tienen que desarrollar para minimizar el impacto, como por ejemplo desarrollar una política agropecuaria adecuada o que el Gobierno impulse la Cadena de frio que permita mitigar este efecto.
“No vemos interés en poder tener una visión clara de lo que se tiene que hacer y el sector agro tampoco lo esta haciendo, así que es un cóctel dañino para el público en general porque al final todos somos consumidores y estamos pagando precios altos por una mercancía que en muchos casos es de mala calidad”, indicó.
La falta de una política d eEstado que incentive la producción, también es un factor que preocupa, ya que sería una forma de mitigar estas situaciones.
Morales destacó que los productores en el caso de la cebolla se han quedado obsoletos, ya que no han hecho nada para mejorar la poscosecha, sin embargo, hay que reconocer que tampoco se han dado las condiciones para hacerlo.
“No hay facilidad para medianos y pequeños productores, no hay incentivos en uso del combustible por ejemplo, para que productor pueda tener mayor tecnología, los paneles solares son costosos para el sector agro para poder poner un sistema de invernadero moderno, es decir hay varias limitantes sobre todo en el financiamiento”, explicó.
Destacó que aunque se implemente la cadena de frío, aún hay ciertas limitantes como es el transporte de los productos procedentes de Tierras Altas.
“Hay un factor que no ha sido tomado en cuenta y es el transporte porque de nada sirve hacer un sistema moderno en los centros de Tierras Altas, si se va a seguir transportando los productos en mula que no tienen refrigeración por lo cual no hay nada que indique que el sistema va a cambiar en los próximos años.