Mientras cientos de jóvenes se divierten en los diferentes puntos del Carnaval del país, en la provincia de Herrera, un grupo significativamente numeroso llegó al lugar en busca de una opción distinta para divertirse.
Son en total 350 jóvenes y familias de diferentes parroquias del país que se han reunido en la comunidad de El Ciruelo de Pesé, para tener su propio espacio de diversión, alejados del alcohol y el desenfreno propios de los días de fiesta.
Se trata de una actividad que se ha desarrollado en el lugar, a orillas del río La Villa por más de 39 años, desde el viernes de Carnaval, hasta el Miércoles de Ceniza, con jóvenes de las comunidades de Llano Bonito y Monagrillo, así como de otras parroquias como Los Pozos, Las Tablas, La Villa e incluso de la ciudad capital.
Los participantes aseguran que en el retiro participan de un profundo encuentro con Cristo, en el que las vivencias y testimonios les ayudan en su vida diaria.
Con lágrimas en los ojos, los muchachos oraron y escucharon la palabra, además de tratar temas de crecimiento personal, que los ayudará a resolver situaciones personales una vez regresen a sus hogares,
Según sus organizadores, se trata de un retiro pre cuaresmal, que se ha celebrado los últimos 30 años, incluye oración eucarística, hora santa, y también dinámicas, porque disfrutar momentos de alegría también es importante.