Las acusaciones de acoso sexual y discriminación que se le están haciendo al funcionario panameño de carrera Erick Ureta en Bolivia es orquestadas tanto por el embajador de Panamá en ese país, Bernabé Jiménez Carrera, hijo de la Cacica Silvia Carrera, y por funcionarios que responden al gobierno boliviano.
Así lo denunció el catedrático de la carrera de Relaciones Internacionales en la Universidad de Panamá (UP), Euclides Tapia, quién destacó que Ureta es el segundo funcionario de carrera panameño contra el cual el Embajador de Panamá en este país arremete con la finalidad de que puede ser retirado de la embajada.
Ureta está siendo acusado de estar acosando sexualmente a una secretaria y que se dirige de manera despectiva hacia otros funcionarios.
Según el catedrático en esta embajada hay un trasfondo y lo que se ha señalado de Urieta no es evidentemente lo que está pasando allí.
“La embajada panameña en Bolivia está copada totalmente por el gobierno boliviano, porque los funcionarios que laboran en esa embajada responden a ese gobierno; la funcionaria principal que es la secretaria del embajador está casada con un funcionario de alto rango de la Policía boliviana” dijo Tapia.
A raíz de esta denuncia, la Cancillería panameña envió una comisión a este país para investigar esta situación y según Tapia está haciendo comentarios de que el propio funcionario se incriminó de lo que le están acusando, cuando eso no es cierto.
El catedrático lanzó un reto a este gobierno el cual consiste en que si luego de este incidente se atreven a nombrar a otro funcionario de carrera en esa sede, va a pasar la misma situación. "Ya que el embajador hará todo lo posible para sacarlo de allí”.
Tapia también manifestó no conocer los logros de Jiménez Carrera como embajador y lo que sí aseguró es que se la pasa mucho tiempo en Panamá algo que no está permitido por la ley.