Los 71 cubanos que permanecen este viernes en Paso Canoas, área limítrofe con Costa Rica, acusan al Gobierno del presidente Juan Carlos Varela de dejarlos abandonados en la frontera y darles un plazo para salir del país de 48 horas o serán deportados si son aprehendidos por las unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), responsables de la seguridad en este punto del país.
Los isleños aseguran que fueron engañados por las autoridades el jueves cuando les informaron que los trasladarían a Paso Canoas para que continuaran hacia Costa Rica y para sorpresa cuando llegan al lugar les informaron que cruzaran la frontera por las trochas, ya que no se había logrado ningún acuerdo con Costa Rica.
El cubano Otome Díaz Moreno, quien se encuentra dentro del grupo, le solicita al Gobierno de Panamá que se le de una respuesta, ya que no pueden ser abandonados de esa forma en la frontera como si fueran delincuentes.
Aseguran que posiblemente solicitarán asilo político como una alternativa a la crisis que viven, ya que el Gobierno les negó reconocerlos como refugiados dentro del territorio nacional.
También señalan que todos son profesionales y están dispuesto a quedarse en Panamá, ya que Costa Rica no los acepta y el gobierno de Estados Unidos cambió la política para los cubanos.
Indican que no tienen recursos económicos y que están desesperado porque no saben qué va a suceder con ellos.
Actualmente permanecen en pensiones en el cordón fronterizo, pero indican que ya no tienen casi recursos económicos.