El agua del río Parita es apta para el consumo humano. Esta fue la conclusión a la que llegaron las autoridades tras recibir los resultados de los análisis realizados a las muestras de agua enviadas a laboratorios en la ciudad capital.
Luego de cinco días de prohibición del consumo del
agua que sale de los grifos, y de múltiples análisis, las autoridades anunciaron que no se encontró rastros de hidrocarburos, químicos, agroquímicos o pesticidas en el
agua del
río.

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El gobernador de la provincia de Herrera, Raúl Rivera, informó que a partir de la tarde del martes, se levantó la medida impuesta al agua de consumo humano, y se anunció que la población puede consumir sin preocupación el agua de la potabilizadora.
“Los análisis físico-químicos realizados revelaron que el
agua que se potabiliza en la planta de
Parita es apta el
consumo humano. Hacemos el llamado a la población de forma responsable, de que con toda seguridad consuma el
agua procedente de esta planta”, indicó Rivera.
Sin embargo, los análisis no pudieron determinar qué sustancia provocó la coloración inusual del río, el cual desde el pasado 3 de noviembre presentó una mancha blanquecina en un radio aproximado de tres kilómetros
río arriba.
“Estos análisis buscan sustancias nocivas para la salud, y no hubo presencia de ninguna sustancia de este tipo”, añadió el gobernador de la provincia, quien añadió que tampoco durante el tiempo que duró la contingencia, hubo afectaciones a la flora o fauna del
río, o a personas por el consumo del
agua.

La teoría que manejan las autoridades, es que esta sustancia podría ser de origen vegetal, como algún tipo de hojas o residuos de árboles, para lo cual se mantiene personal del Ministerio de Ambiente realizando análisis en el
agua del
río.
Durante el tiempo que duró la alerta, el gobierno repartió más de 70 mil litros de
agua casa por casa, y apostó cinco carros cisternas en lugares estratégicos de la comunidad, para abastecer a la población de
agua para beber y cocinar.
Sin embargo, para los moradores, esta contingencia no fue suficiente, y aseguran que la medida provocó graves pérdidas a pequeños comerciantes, entre ellos fondas y restaurantes que esperaban recolectar algún ingreso durante las festividades patrias.
José Enrique Bernal, dirigente comunitario de
Parita, indicó que se dio una alarma innecesaria a la población, sin tener seguridad del evento al que se estaban enfrentando.
“La prueba está en que hoy día los resultados arrojaron lo que todo el mundo sabía. Esperamos que quede la experiencia porque se hizo un gran daño y se opacó una festividad muy importante, que beneficia a toda una comunidad”, puntualizó Bernal.