Tacita sin brillo

Por: Redacción 17/11/2017

En el mes de noviembre festejamos nuestra independencia de España y nuestra separación de Colombia, para así convertirnos en un país libre democrático y soberano. En la provincia de Los Santos se dio el primer grito de independencia de España y en la provincia de Colón fue donde salieron las primeras tropas que dieron  fe que nos convertiríamos en un país libre y ya no estaríamos al mando de la Gran Colombia ni someternos a sus malos tratos, abusos, y mucho menos ser esclavos. Colón fue una provincia que marcó significativamente estos acontecimientos y una provincia que ha dado grandes deportistas, por lo que ha sido considerada Cuna de Campeones.
Colón, llamada en tiempos de gloria la Fenomenal Tacita de Oro, debido a  lo majestuoso de sus calles, sin ánimos de ofender, la mejor trazada de todo el país, sus bares a los cuales miles de extranjeros y nacionales esperaban con ansias llegar para ser parte del deleite que estos brindaban; su ferrocarril y más adelante, con el paso de los años, Colón fue convirtiéndose en una de las provincias con más auge y desarrollo económico de Panamá, abriendo sus puertas una de las exclusas más importantes del Canal, la exclusa de Gatún, también la zona franca mejor conocida como la Zona Libre de Colón, sus tres puertos en una misma tierra: Puerto de Manzanillo, Panamá Port, y CCT.
Con todas estas grandes obras, la ciudad de Colón es catalogada como la provincia que más ingresos económicos aporta a esta nación. Y qué decir de su gente amable, simpática, llena de vigor y simpatía. Con todos estos atributos no imagino una ciudad como la que vemos hoy día, desolada, llena de aguas excretas, caseríos al borde de la destrucción, gente sin rumbo, y me preguntó como educadora y, sobre todo colonense: ¿Qué le pasó a mi Tacita de Oro, que hoy la veo y no es ni la sombra del pasado? Unos en forma de risa comentan: pasó un tsunami por Colón y la verdad, estamos totalmente destruidos.
¿Qué hacen nuestras autoridades para cambiar esta situación?
Cuando vemos a los altos mandatarios poner maquetas de cómo quedará nuestra ciudad y la vemos cada día más en abandono, el pueblo colonense pide a gritos que así como vienen a Colón por sus riquezas que nos ayuden a volver a convertirnos en la majestuosa Tacita de Oro, no se hagan de la vista gorda y no publiquen en los noticieros y periódicos falsedades de lo bien que se vive en Colón cuando ustedes están conscientes que somos la tacita del inodoro.
Pedimos que se haga un cambio radical. Mandatarios, escuchen la voz del pueblo, tomen acciones y conviertan a Colón en lo que queremos todos los colonenses: Nuestra Tacita de Oro y que siga brillando.
Educadora