El contenido periodístico y la línea editorial
Quizás la opinión pública panameña, consumidora de noticias y de la información que investigan y procesan los medios de comunicación tradicionales como: la radio, televisión o medios impresos, no ha considerado analizar sobre, por qué cada una de las empresas o corporaciones dueñas de medios de comunicación en Panamá, tienen una línea editorial y contenidos informativos diferentes. Lo que sí es cierto, es que muchas veces la sociedad cuestiona al medio de comunicación, sin saber cuál es el motivo por el cual ese periódico, programa radial informativo o los noticieros televisivos, adoptan una línea editorial específica con contenidos, que muchas veces están a favor o en contra de un gobierno de turno. Por otro lado, esas mismas corporaciones divulgan y publican contenidos, basándose en las tendencias culturales de la población en materia noticiosa. Es decir, se publica la noticia y el contenido que la población consume. Lo que indica, que no necesariamente el medio de comunicación comulga con una línea política para hacer noticia. Sin embargo, lo delicado del tema es la categorización que muchas veces fanáticos políticos y el sector empresarial, le dan a los medios por su contenido noticioso. Estas personas, de forma subjetiva no consumen noticias de un medio por considerar que este responde a una línea política contraria a la suya, calificando al medio como opositor u oficialista, dependiendo de su tendencia. No obstante, en Panamá, las corporaciones de medios impresos han diversificado sus contenidos, de tal manera que el público tiene la oportunidad de comprar el diario de su preferencia. Muchos de estos, especializados en crónica roja, deportes, política, farándula entre otros géneros periodísticos. Sin embargo, cada uno de los diarios ofrece también secciones especializadas omitiendo en algunos casos la crónica roja, con el objetivo de llegar a un público específico.
A diferencia de la televisión, la radio, por ejemplo, maneja una estructura comercial disímil, donde, en ciertos casos, no importa la línea editorial o el contenido, lo que interesa es la facturación. Este mecanismo mercantilista de los espacios radiales, tiene consecuencias negativas para el medio radial, ya que los espacios de tiempo que comercializan son comprados por políticos que le dan a la estación de radio, una imagen distorsionada, por lo que el público oyente, ignorando el sistema, lo califica o categoriza por lo que escucha diciendo "esa estación de radio obedece a un partido político". En el caso de la televisión, su estructura es comercial, de entretenimiento y noticiosa, al igual que la radio. A pesar de ello, la televisión presenta contenidos noticiosos diversos, publicando temas en su mayoría sobre las necesidades sociales, problemas comunitarios, crónica, política y denuncias ciudadanas. En ese sentido, estos noticieros pasaron de ser netamente noticiosos a ser comentados por los presentadores o periodistas. Este cambio en el contenido, exige que cada noticiero informativo tenga una línea editorial, la cual también ha sido categorizada por la opinión pública. En muchos otros países, los medios de comunicación mantienen una línea política, incluyendo Estados Unidos, donde, o sigues los medios demócratas, o a los republicanos. El público estadounidense tiene por costumbre, escoger el medio de su preferencia, dependiendo de cómo este procese la noticia. En consecuencia la persona interesada en estar informada tiene la opción de escoger el noticiero de su preferencia, o bien, puede escuchar, leer o ver contenidos de diversos medios y sacar sus propias conclusiones sobre un tema determinado. Lo que sí es cierto, es que cada medio de comunicación tiene sus propios intereses.
Periodista.