Culminación heroica de noviembre, mes de la Patria
Lo más hermoso de una nación es cuando la historia se siente en cada uno de sus ciudadanos. Pero es lamentable ver que en este mes, el espíritu de la navidad al igual que la fiesta de Halloween enreda a los panameños en gastos que al final de año son golpeados económicamente, cuando lo primordial debe ser resaltar esas fechas del mes de noviembre, y rendir un homenaje a esos hombres, jóvenes, mujeres y niños quienes dieron sus vidas para que hoy nos sentiéramos orgullosos de que nuestra nación.
Tampoco podemos olvidar aquellos que forjaron una entidad a inicios de 1887. Se trata del 28 de noviembre cuando se establece como fecha de fundación del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá. El surgir de esta valiente entidad estatal nace entre 1870 a 1880 cuando se tuvo la gran idea de velar por la seguridad ciudadana frente a diversos siniestros en la ciudad de Panamá. El primer cuartel se instaló cerca de la Iglesia de Santa Ana, donde se consagró el busto de nuestra insigne poetisa Amelia Denis de Icaza, y el otro cuartel se encontraba en la Plaza de la Catedral.
Ricardo Arango y Rodolfo Halsted, ciudadanos panameños, pero que habían pertenecido al Cuerpo de Bomberos de Guayaquil en Ecuador, gestionaron la organización de un Cuerpo de Bomberos el 28 de noviembre de 1887. Durante la firma del acta de la fundación del Cuerpo de Bomberos de Panamá figuran los señores Ricardo Arango, Rodolfo Halsted, René Echarte, Ricardo M. Arango, J. F. Arango, Belisario Arango, entre otros.
La formación y reclutamiento de los primeros jóvenes bomberos causó gran alegría en la población santanera, que vio en esta acción un acto de valentía. Sin embargo, ante la posible invasión de Colombia a Panamá, un acto heroico de los primeros camisas rojas se dio en Santa Ana, cuando estos panameños decidieron armarse y defender el istmo ante la posible amenaza de ser invadidos por Colombia en la madrugada del 3 de noviembre de 1903.
Al igual que el 5 de mayo de 1914, cuando un gran fuego destruía el edificio donde se guardaba la pólvora y las armas del Estado panameño, resaltó el coraje y valentía de jóvenes bomberos quienes tuvieron un gran heroísmo al sofocar las fuertes llamas, aunque la mayoría de ellos murieron luchando con verdadero coraje.
Precisamente en 1903, se empiezan a formar las compañías. La primera estuvo a cargo de Rodolfo Halsted y René Echerte; la segunda y tercera eran comandadas por Francisco Calamare y Antonio Pedreschi, y la cuarta, bajo la responsabilidad de Carlos Zachrisson. En 1909 se crearon tres más y, poco a poco, otras hasta completar un total de 13 compañías.
La historia nos muestra que el papel de los bomberos siempre ha sido fundamental, dando su mejor trabajo para salvar la vida de las personas, sin distinción de raza, credo, condición social, religión. Un ejemplo de esto fue durante los sucesos del 20 de diciembre de 1989 cuando ante la intervención militar estadounidense y frente a una baja presión de agua en la ciudad de Panamá, los heroicos miembros del Cuerpo de Bomberos de Panamá sacrificaron sus vidas para que el fuego causado por las detonaciones de las bombas no se expandiera por toda la ciudad de Panamá.
Por eso un día antes de su creación, el 27 de noviembre, los bomberos marchan con antorchas para conmemorar su fundación, que este año cumple 130 años. Las antorchas representan la lucha de lealtad, honor, disciplina y abnegación del valioso esfuerzo de hombres y mujeres que están dispuestos a dar su vida al servicio de esta nación.
Hoy la patria se engrandece al cerrar este mes de noviembre saludando a estos valientes héroes que no ponen condiciones ante nada. Este ejemplo deben seguirlo nuestros jóvenes demostrando que a la patria no se le ponen condiciones, se da lo mejor por ella.
Comunicador Social.