Necesitamos 'política de calidad'
Cada cinco años nos convocan a elecciones generales para escoger a un nuevo presidente, diputados, alcaldes y representantes. Hasta ahora son cuatro papeletas. En mayo 2019 podría incluirse una "quinta papeleta" para realizar un referéndum sobre la convocatoria de una constituyente. Sin embargo, a los pocos meses de que el presidente electo llega al poder, la gente lo convierte en un personaje no confiable y que traiciona todo el discurso de campaña. Se duda de las soluciones a los problemas sociales de los ciudadanos y la gente comienza a quejarse y a decir que ya más nunca va a creer en nadie.
La política partidaria es una actividad noble diseñada para buscar el bien común y ofrecer una mejor calidad de vida para todos. Los candidatos que participan en el torneo electoral prometen servir al pueblo. Hemos tenido algunos destellos de algunos gobiernos que han cumplido. Pero, ¿por qué la mayoría se dedica al propio beneficio de los políticos en los partidos? Esto produce un malestar general de la sociedad ante la política. ¿Cuál es la realidad? Nos hacen falta políticos que practiquen una "política de calidad".
¿Cuáles son los Principios de Calidad que aplicarían a las organizaciones políticas y a las campañas políticas? Las campañas políticas se desarrollan a lo largo de cuatro ejes principales
1. El sujeto político; 2. La organización Política; 3. La estructura financiera; y 4. La promoción (propaganda) de campaña. Todo esto bajo una envolvente que es la credibilidad del candidato y de la propia campaña.
Con estos conceptos se podrían establecer cinco Principios de Calidad que apoyan de forma eficiente las campañas políticas. 1. El enfoque al ciudadano. El candidato debe expresar preocupación en torno a los problemas que angustian a los ciudadanos para los cuales quiere soluciones. 2. La participación ciudadana con un sentido de pertenencia y compromiso por parte del candidato. 3. El "liderazgo transformador" del candidato. Un liderazgo fuerte y confiable para garantizar la transformación prometida hacia el "bien común" o el bienestar ciudadano. 4. Potenciar el "trabajo en equipo", utilizando al máximo habilidades empresariales que disponga el candidato. 5. El concepto de "ganar y ganar". Los beneficios que se obtengan de una campaña exitosa, tienen que ser de efectos mutuos, tanto para el candidato como para los ciudadanos.
Una política de calidad debe enfocar en mensajes que operen ideas que hagan percibir a los ciudadanos que en la política hay virtudes que se pueden explotar para lograr beneficios para la sociedad en general. Consensuar opiniones con adversarios políticos es siempre una alternativa que trae beneficios ante los ojos de los electores pensantes y honestos. El futuro lo construimos todos y si planificamos con la ayuda de la ciencia, podemos orientarlo con éxito hacia el bien común, meta principal y objetivo de una política de calidad, justa y democrática.
Ingeniero