¿Y después del viaje a China Popular?

Por: Redacción 11/12/2017

El tan anunciado y ponderado viaje oficial a China Continental, encabezado por el presidente de la República, Juan Carlos Varela, acompañado por la vicepresidenta y canciller, Isabel Saint Malo, ministros de Estado, directores, el secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional y altos funcionarios del Gobierno, ha sido considerado como la misión gubernamental más importante de la administración Varela, luego de formalizadas las relaciones diplomáticas entre la República de Panamá y la China Continental, el pasado mes de junio de 2017.

Era de esperarse que el gobierno de "El pueblo primero", que dirige el señor Juan Carlos Varela, finalizara el año 2017 con la más profunda satisfacción de haber iniciado una nueva era en su política exterior, estrechando lazos de amistad y de buenas relaciones con China Continental. Sin embargo, en lo que concierne a la política interior del país, continúa el desgobierno actual, con el compromiso de seguir su cauce de incapacidad, de corrupción e impunidad, de inseguridad pública, falto de justicia, de tan cuestionados sistemas de educación y salud y de descrédito sin paréntesis para la rectificación. En realidad, ¿se ha resuelto algo que merezca la pena a nivel de gobierno de ser aceptado con júbilo por el pueblo panameño? No; la crisis del régimen político y el desgobierno panameño siguen su curso y presentan caracteres más graves que nunca. ¡Los detalles huelgan!

La actitud del conjunto de los dirigentes politiqueros afectos al desgobierno del señor Varela queda expresada en los versos de Campoamor: "Pecar, hacer penitencia. Y luego vuelta a pecar".

Por centésima vez desde hace aproximadamente 40 meses que asumió la dirección del Gobierno de Panamá el presidente Varela, han prometido los "caudillos" de "El pueblo primero" un apoyo decidido y franco a fin de salvar el escollo que supone la legalización de nuestra vida social y económica. Empero, desde el mes de julio de 2014 estamos asistiendo a un lamentable espectáculo de promesas incumplidas, propósitos frustrados voluntariamente y apoyos ofrecidos hoy para retirarlos mañana, cediendo al choque de los egoísmos tradicionales (fomento de "clanes privilegiados", nepotismo rampante, corrupción generalizada, escándalos públicos, simulación, hipocresía e incapacidad contagiosa). ¡En adelante ocurrirá lo mismo!

¿Y a qué se puede atribuir todo eso? A muchos factores negativos: a la ignorancia de muchos a elegir a la persona menos idónea (cualificada) para ocupar el delicado y complejo cargo de presidente de la República ("Lo que natura no da, Salamanca no presta"); a los partidos y grupos políticos de "El pueblo primero", responsables del desequilibrio y desmejoramiento de la vida panameña producido por el insensato y desvergonzado empeño de fomentar el nepotismo y desterrar del Gobierno a los mejores, a los capaces, a los experimentados e incluso a humildes trabajadores responsables.

El saldo que queda al terminar el calamitoso desgobierno del señor Juan Carlos Varela, en junio de 2019, es lamentable e incierto: Panamá entera, con exclusión de los "clanes privilegiados", los cortesanos serviles, los asesores y alcahuetes, viene pidiendo clamorosamente la transformación de nuestra política.

En resumen, los ciudadanos panameños sospechan que no se puede gobernar en el vacío. Gobernar es apoyarse en fuerzas sociales. ¡Pero, al parecer, el presidente Varela prefiere apoyarse en ministros, asesores y funcionarios que, en casi cuatro años, solo han patentizado su mal crédito de ineptitud e incapacidad hasta la ofensa!

Pedagogo, escritor, diplomático.