Reflexiones por el año venidero
“Si te vas a embarcar en un viaje de venganza, cava dos tumbas”
Confucio
No deben nuestras vidas gravitar nunca en torno a la venganza. La semilla del rencor y del odio germinará sin duda en el único fruto en que puede germinar: el odio y el rencor. Una vida consagrada plenamente al rencor mismo, es similar a una vida dedicada al estudio. En ambos casos resultará cultivado el hombre, pero los frutos serán siempre distintos.
La vida del hombre transcurre en un segundo pasajero, cuando su tiempo se mide contra el reloj universal, en el que las dimensiones no encuentran ya fronteras; de manera que cada momento que se gasta y se consume en avivar la llama del rencor, estaremos agotando la reserva limitada del momento fugaz que nos tocó vivir. Defenderse, sí, pero sin resentimiento; luchar, y luchar siempre, pero sin saña ni animadversión.
Se avecina un año preelectoral. Muchos afilan ya sus machetes rudimentarios y oxidados de la clásica política criolla, porque no conocen o no se les ha enseñado nunca otro camino. Pero pensemos que tal vez la solución a la violencia interna y a las divisiones profundas que dejan estas contiendas que se avecinan no se encuentra en el agresor propiamente sino más bien en el agredido y en su forma de reaccionar. Si bien es cierto que no nos puede gustar la persona que nos ataca como individuos, si la conducta verbalmente violenta de nuestro adversario no puede despertar en nosotros afecto, si la corriente de su odio malintencionado nos impide en lo profundo abrigar buenos sentimientos hacia quien injustamente nos ofende, tratemos por lo menos de llegar a la comprensión de su conducta y luchemos contra la forma vulgar, baja, inapropiada y cruda de hacer política que actualmente prevalece en el país; pero no luchemos contra el individuo que, al final y como persona, también es un padre de familia o un hijo; también ha nacido en esta patria, que es tan suya como de todos los demás.
Deseamos a todos Paz y Bendición en sus hogares en medio de estas festividades santas y, sobre todo, que el año venidero de 2018 no se tiña de espectáculos políticos que importan poco a nuestra población y logran absolutamente nada hacia el mejoramiento social que todos, como panameños, deseamos para este país.
Abogado.