Un país sin producción es un país esclavo
Hoy quiero hacer un llamado, un llamado de atención y de auxilio, por nuestro Panamá productivo, no el logístico y el de demás tonterías, el que asegure el pan para la mesa; un dicho muy atinado en México dice: "que no exista mesa sin pan, ni ejército sin capitán", al parecer, ambas cosas se han olvidado en Panamá, se ha perdido la idea de ser productivo, y no tenemos líderes, sino liderados, ambos el primero y el último por la masa corrupta y ambiciosa de poder y las entidades extranjeras que poco les interesa nuestro país.
Los precios al productor se han ido al suelo, la porcicultura ha prácticamente desaparecido, solo hay la artesanal y la gran industria, los precios la han aniquilado, igual camino siguen los ganaderos y los avicultores. Lo que pasará luego de ver el último animal en los campos es hambre, revolución social y guerra porque el pueblo puede soportar corrupción en los partidos, pero no hambre a su mesa.
Dice un dicho que quien manda en tu mesa te hace tu dueño, y eso está pasando con muchas personas, sus salarios se van en comida, y así se hacen viejos y mueren en un sistema esclavista, te hacen esclavo, hacen que tú críes esclavos y te educan como esclavo porque controlan tu mesa, tu educación y tu vida diaria, o me van a decir que todo el mundo puede ahorrar sin sacrificar comida. Eso se hace si tienes terrenos para producir, cosa que no quiere este tipo de sistema político.
Las listas negras se hacen para países esclavos; si ves, allí no están Brasil ni Argentina ni siquiera Venezuela, pero sí Panamá porque hemos vendido nuestras empresas, nuestras tierras, nuestros ríos y playas, o sea, nuestra vida, si fuéramos productivos con riqueza agropecuaria, no ilusiones de abanderamiento ni reenvíos que eso solo beneficia a pocos panameños, si exportáramos nuestros productos, si fuéramos ricos, hoy solo somos un país poblado por tres clases de personas, un 70% de trabajadores entre asalariados y emprendedores, 5% emprendedores, 5% políticos corruptos y un peligroso 20% de sinvergüenzas que viven de nuestros impuestos y exigen casa y comida gratis, pero que el final son los que colocan presidentes y diputados.
Debemos despertar, hacernos trabajadores y emprendedores, productores de avanzada y tecnólogos. Exijamos un mejor presupuesto para la investigación, si avanzamos en la ciencia, avanzamos en el campo, en la educación y en todo, esto se hace eligiendo a los mejores para los Gobiernos y mejorando nosotros mismos, no pedir, exigir; no esperar, producir; sé agente de cambio, no uno más en la lista de un patrón invisible, tu único patrón debe ser Dios, tu meta la producción y tu idea, mejorar el país. No más sinvergüenzas aprovechándose de nosotros, salgamos a protestar así sea en las redes, mejor si es en la calle. Hermanos productores, hermanos consumidores, como dijera el gran capitán de Suramérica José de San Martín: "Primero libertad que lo demás no importa".
Ingeniero