América Latina, relación de fuerzas políticas

Por: Redacción 31/12/2017

Después del triunfo y consolidación de la Revolución Cubana, derrotando la invasión mercenaria en playa Girón, Nicaragua derroca por rebelión armada al dictador Somoza, y por la vía electoral se instalan gobiernos de izquierda en Paraguay, Honduras, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Chile, es decir, Centro y Suramérica cambia la relación de fuerzas políticas hacia la tendencia revolucionaria liberadora del imperialismo; incluso Panamá recupera su Canal, desaparecen varias bases militares norteamericanas y se prende la luz roja en Washington. Se buscan nuevos parámetros para el Pentágono, la CIA, el Departamento de Estado y la Casa Blanca. Reclutan falsos dirigentes en instituciones, congresos, fuerzas armadas, tribunales, partidos políticos, órganos de prensa y propaganda; cuanto objetivo le sirva para la desestabilidad y restablecer el viejo orden de cosas.

Para cada quién su medicina; por diversos golpes de Estado caen Chile, Paraguay, Honduras. Por el llamado golpe blando Brasil y Argentina. Por otros métodos Ecuador. En Bolivia perdieron el gorila Barrientos y asesinaron al "Che". Empero, la realidad en la política neoliberal latinoamericana irredenta, abunda la pobreza, la ignorancia y el analfabetismo, la discriminación económica y social, las imposiciones de toda índole, económicas y sociales, al igual que el fraude electoral.

En diversas situaciones y regiones, la delincuencia, el narcotráfico, la corrupción oficial y común son evidentes. Podríamos enumerar muchas más, basta leer la misma prensa de la Sociedad actual en los distintos países. México con nivel de inseguridad extrema. Un alto nivel en el desempleo, un amenazante muro fronterizo, lacras sociales innumerables. El espectáculo no puede ser igual en todos los países y sociedades. Empero muy similar en muchos países. Esta vivencia no puede desmentirse, a pesar de las versiones oficiales u oficiosas.

Cuándo será posible el cambio indispensable para los pueblos. No se puede fijar; hay una respuesta todavía débil también evidente en los Gobiernos y pueblos del Caribe, reunidos recientemente en Antigua y Barbuda, donde proclaman una profunda cooperación e identidad para superar las dificultades económicas y sociales, sin aceptar ninguna clase de interferencias de donde provengan. Pequeños pueblos de culturas diferentes, dentro de nuestros mares, con gran valentía y conciencia histórica, sin perder su ubicación geográfica que también determinan un destino común para salvar sus respectivas independencias y soberanías.

El pensamiento y la tradición bolivariana nuevamente se escuchan y ponen en práctica en el presente siglo, una prueba más por la lucha liberadora que no se ha detenido.

Arquitecto y escritor