Logística y conectividad en Panamá

Por: Redacción 02/01/2018

En artículos anteriores hemos hecho énfasis en la importancia de Panamá como lugar de tránsito y territorio básico para las comunicaciones entre mares y naciones. Esto nos indica que con una visión global lograremos insertar al país en el desarrollo integral del mundo. Pero el desarrollo que aspiramos los panameños debe estar conectado con la satisfacción de las necesidades de la población. La consigna debe ser a mayor desarrollo económico, mayor equidad. El incremento de la conectividad es clave para incorporar a Panamá al mundo global. Cada vez más las naciones están expuestas a las influencias culturales, tecnológicas, al consumo, a la producción y al intercambio de bienes que llegan de los lugares más alejados del mapa. La caída de las distancias entre los pueblos causada por los progresos logísticos, el desarrollo de los transportes y las vías de comunicación es un elemento clave del nuevo desarrollo global. La logística es un asunto de carácter transversal porque comprende un mundo de elementos que están presentes en el desarrollo económico de nuestros tiempos.

Los dones entregados por la naturaleza a nuestro país son importantes y es importante sacarles provecho en beneficio de todos los habitantes. Sin embargo, esto solo se obtiene mediante el fomento de la construcción de infraestructuras logísticas. Para ello, los gobiernos deben involucrarse en el desarrollo de un sistema logístico más eficiente para promover la competitividad de las exportaciones, incentivar el comercio internacional, ganar nuevos mercados e impulsar el empleo en el sector de servicios.

La falta de infraestructura apropiada y de una eficiente provisión de sus servicios constituye un obstáculo primario en el esfuerzo de poner en práctica una política de desarrollo social con eficacia, alcanzar índices de crecimiento económico sostenido y lograr objetivos de desarrollo sostenible y equitativo. Uno de los principales desafíos que enfrenta América Latina y el Caribe, es lograr el máximo en la construcción de infraestructuras, especialmente para el transporte de carga de calidad y el intercambio de mercaderías en las mejores condiciones. Escuchamos con entusiasmo las proyecciones para los próximos años de quienes dirigen actualmente el Estado que apuestan al desarrollo de estructuras viales (carreteras y ferrocarriles) en Panamá. Se señala una carretera costanera para unir las provincias de este y oeste del país y los estudios de factibilidad para una estructura de ferrocarril que atraviese el país (Panamá-Chiriquí).

Si estas promesas en el sector logístico y de comunicaciones llegan a convertirse en realidad, tendremos muchos beneficios a largo plazo: transporte moderno para grandes cantidades de mercancías, bajos costos de operación, baja siniestralidad y una operación logística del siglo XXI./ Profesor universitario y Especialista en Logística.