Una propuesta para analizar

Por: Redacción 04/01/2018

 

Luego de observar las ofertas políticas del país, las cuales ofrecen más de lo mismo, en las que ninguno de los actuales aspirantes inspira confianza al electorado producto de que todos somos conscientes de la difícil situación social y política en la cual se sumerge nuestra nación, vemos cómo el barco llamado Panamá va a la deriva, sin rumbo fijo, lo que a simple vista evidencia que necesitamos hacer un alto para que todas las partes que conforman esta nación nos sentemos y transformemos nuestras instituciones.

Algunos han querido tergiversar la propuesta de reestructuración nacional, haciendo comparaciones odiosas, cuando debemos reconocer que nuestro sistema judicial, legislativo y político, en estos momentos se encuentra experimentando la crisis de valor más profunda jamás vivida en nuestra República, hechos insólitos como los que se han suscitado en los últimos años, actos de corrupción como los vividos en estos últimos tiempos, en los cuales se han visto involucrados importantes figuras de nuestro panorama social, lo que ha repercutido un efecto negativo en la imagen internacional que tiene nuestro querido país.

Consideramos que llegó el momento de que nuestros dirigentes políticos empiecen el proceso de maduración y reconozcamos que si no iniciamos la reestructuración política de nuestra nación estamos frente a un hecho histórico trascendental en el que todos los panameños pensantes tenemos la urgencia de deponer actitudes y empezar a pensar en un gran proyecto nacional que busque aportes de los diferentes sectores de la sociedad para crear un consenso para mejorar los problemas de estructura a nivel nacional, lo que nos obliga a pensar que lo que está en juego es mucho más que un puesto electoral, es el prestigio de la nación panameña.

Porque sería en vano continuar el proceso eleccionario cuando nuestras instituciones garantistas han tocado fondo, es necesario que detengamos las próximas elecciones y pensemos en las futuras generaciones, y transformemos nuestras instituciones ahora porque si seguimos como vamos, esto mismo que hoy se plantea en un ambiente de armonía se tendría que cumplir en un ambiente hostil o después de una gran revuelta nacional, puesto que lo que le sigue a una situación como la que hoy vivimos es una gran explosión social que podría producir decesos lamentables, lo que es oportuno que como dirigentes serios busquemos la forma de erradicar desde sus raíces todo designio de corrupción que está carcomiendo nuestra sociedad y sea extirpado, para eso es importante que establezcamos leyes que condenen directamente todo acto de corrupción, para eso tenemos que estar de acuerdo todos.

Dirigente político