Historia y actualidad

Por: Redacción 01/02/2018

A estas alturas de nuestra historia republicana en retrospectiva haciendo un balance hasta nuestros días, habremos evolucionado, perfeccionado o depurado nuestro sistema político nacional o simplemente la partidocracia se aferra a sus viejas prácticas heredadas por generaciones asentadas en nuestro país provenientes de los navíos de Cristóbal Colón que en su mayoría eran bandidos o personas consideradas por la Corona como seres de "mala sangre" por si se hundían las embarcaciones que partieron, nada bueno se perdía, pues bien siglos han pasado y la verdad conocida es que no se hundieron y los "mala sangre" se establecieron en todo el Continente y esparcieron sus semillas, familias con descendientes hasta nuestros días con títulos de nobleza y cuanta fanfarrea otorgada por fundar un régimen de muerte, expansionismo y explotación, acaparando grandes y extensas tierras en todos los territorios donde se establecieron. Nuestro país, Panamá, es parte actora fundamental de ese proceso en donde las riquezas saqueadas una vez sabida por los demás reinos de Europa, zarparon con las bendiciones de sus coronas a robarles a los que nos robaron nuestras riquezas, ¡qué redundancia más explicativa! En tierras de corsarios y piratas volvieron a atacarnos, pero ya no a punta de espada y fuego, sino a través de los poderes económicos conglomerados con la participación de los descendientes de los "mala sangre", en fin, constituyeron empresas, grandes negocios y resultaron ser los protectores, recibidores, y socios minoritarios de los antiguos corsarios. Muchos señalan que la historia se repitió en espiral o simplemente dejamos que sucediera. En parte porque siempre han existido personas pensantes que han denunciado estos delincuenciales actos que sucesivamente vienen socavando nuestras economías y ponerlas a su entera e interesada disposición ya sin percutir un arma. Hubo una gran contracción al poder económico al reivindicarnos como nación y recuperar parte de esas tierras, recursos que con hidalguía fueron revertidos a sus verdaderos dueños. Hoy, los hijos y nietos que se opusieron a esa titánica lucha por la soberanía, son los directivos de nuestro mayor y mejor recurso activo que es el Canal de Panamá, áreas valoradas hace algún tiempo por más de $30 mil millones, un nuevo enclave colonial se funda y es el destructor poder económico transnacional instaurado y representado por sus símiles locales. Para estos atracos dantescos vienen utilizando sistemáticamente el soporte político para lograr sus despiadados fines despojadores que son el reclutamiento de los políticos abyectos, aliados tradicionales con sus respectivos instructivos, manual de corrupción como el clientelismo arraigado. Nuestro abuelo en Parita, rechazó por completo la compra de su voto al ofrecérsele un machete "Collins".

Si tomamos en cuenta nuestros antecedentes históricos y lo comparamos con la actual clase política, colegimos que no ha variado mucho, salvo los hechos de muchos valientes hombres y mujeres que bregaron hasta realizar la verdadera fecha de independencia como es el 9 de enero de 1964, y que muchos soñamos con la distribución justa y equitativa de los bienes y rentas del Canal, fuimos otra vez asaltados, engañados por esa dinastía de saqueadores enquistados. El sueño continúa, hay nuevas generaciones sanas, dispuestas, instruidas que verdaderamente amamos nuestra Patria y combatiremos la clase "corruptocrática" que se justifica momentáneamente pero temerosa por sentirse acorralada, observada por gente noble, sensata, valiente que nunca se rinde. Honraremos los sueños. Esta es parte de nuestra historia y nuestra actualidad. ¡Acción !

Ciudadano Independiente.