Sobre la extradición de Ricardo Martinelli
Motivado por las palabras del periodista veragüense Manuel Celestino González, que en su columna Tolda Gitana del entonces diario La Hora decía: " … tengo del pueblo su coraje y su inteligencia sin cultura, tengo la intención del sufrimiento y conozco el camino doloroso que conduce a la justicia, y como hijo adoptivo de la plebe soy su amigo y su vocero".
Salí a captar de la gente de a pie, del arroz con piedra, de la sardina en lata, de las barriadas sin agua, de la gran masa de trabajadores que sufren diariamente el martirio de un pésimo transporte, la opinión sobre la extradición del expresidente Ricardo Martinelli no sin antes haber esperado que los intereses que enturbian la óptica de la justicia nos permitiera ver, con mayor claridad, la justa valoración del pueblo con el evento de la extradición avalada por el juez Torres allá en Miami, Estados Unidos de Norte América. Veamos: ¿Qué opina usted sobre la solicitud de extradición del expresidente Ricardo Martinelli hecha por el Gobierno de Panamá al Gobierno de los Estados Unidos de Norte América?
¡Traición!, ¡persecución política implacable!, fue la respuesta generalizada; sin embargo, todo parece indicar que tras la cortina de moralidad y de honestidad que adornan a los magistrados, que dicen no tener compromiso moral ni político con Martinelli para sentarlo en el banquillo de los acusados, aunque alguno haya sido nombrado en esa posición por el expresidente, no tiene mucha credibilidad.
Sabido es que existe un código no escrito, como en las sociedades secretas, fundamentado en la fraternidad y la lealtad debida, por eso el presidente nombra a los magistrados para gozar de un escudo de protección mientras ejerce la presidencia y, principalmente, fuera de ella, que es cuando atacan los enemigos políticos y gratuitos que se ganan en esa jornada, porque la partidocracia tiene entre sus vicios y virtudes dejar siempre un grupo de resentidos que vomitan veneno todos los días a través de los medios y otros grupos, los patibularios, que se la pasan pidiendo certeza de castigo, pena de muerte, cierre de la empresa privada y la vuelta al arco, la flecha y las pampanillas.
Estos son los escenarios que aprovecha el oso norteño para meter su mano y nadie sabe si también quiere agarrar algo del Panamá que se va….. mientras tanto, ya veremos.
Periodista.