Un grupo de moradores del distrito de Boquete, en la provincia de Chiriquí, se cansaron de esperar y este domingo realizaron una protesta pacífica, donde se construye la policlínica, la cual se mantiene paralizada desde hace varios meses.
Los moradores mostraron su malestar, ya que la obra se mantiene paralizada, solo se encuentra parte de la estructura y aseguran que los habitantes, los turistas y las miles de personas que visitan Boquete demandan una atención médica de calidad.
Una de las moradoras del sector señaló que es una burla para la comunidad que este gobierno y que el director de la Caja de Seguro Social (CSS) “no se pongan los pantalones” para sacar una importante obra adelante.
“Señor Martiz, no hay camas, no hay insumos, dígame si necesita una correa. Aquí está la mía, señor Martiz, para que se amarre bien los pantalones y se ponga a trabajar, que de usted depende la salud de los moradores de Boquete y toda la gente que visita el lugar”, enfatizó Julia Gómez, moradora del lugar.
VEA TAMBIÉN: Penonomeños exigen culminación de policlínica en completo abandono
Mientras que para otro morador del sector, el atraso de la obra que desde hace tres años se construye, se debe a las sinvergüenzuras de las personas al frente del proyecto, pero que de ser necesario “se meta preso” a quien se tenga que meter si se gastaron el dinero, pues que empiecen a ver qué van a hacer, porque no se puede jugar con la salud de los boqueteños.
Los moradores manifestaron que han pasado tres años de iniciado el proyecto y muchos meses de estar paralizado y el edificio está en gris, una estructura que no sirve de nada, aseguran los moradores.
Los manifestantes enviaron un mensaje al presidente Juan Carlos Varela, que recuerde que el 17 de marzo del 2017, en el hotel El Panamonte, él prometió la policlínica, las ambulancias y el cuarto de urgencias y todavía no ha cumplido con nada de esto.
El grupo de manifestantes procedió a colocar una pancarta en las afueras del edificio en construcción de la CSS, la cual envía un mensaje para que dicho proyecto sea terminado.
Según los moradores, la obra no alcanza más del 60% lo que les parece poco el avance, para un proyecto que lleva más de tres años de su construcción.