Una mirada al contexto político costarricense
Si de algo tenemos certeza es que nos encontramos ante una encrucijada a nivel nacional, y que alguno de los candidatos a presidente de Costa Rica resultará electo el próximo 1 de abril, seamos o no su simpatizante, y es por eso por lo que urge un activismo político consciente, responsable, con alto nivel de criticidad, amor y respeto por la patria y sus habitantes.
Realizando un ejercicio de introspección, me pregunté: ¿qué es lo que realmente nos une? Sí, a usted y a mí, ¿qué realmente nos une? Usted y yo no somos tan distintos como nos han hecho creer, sabemos lo que es recorrer más de una hora en ir y venir de la casa al trabajo, hemos aprendido a vivir entre presas, y a madrugar a merced de la alarma de un reloj despertador.
Usted y yo que quisimos mejores oportunidades, estudiamos en una universidad privada y trabajamos para pagarnos la carrera, ya que debido a los horarios y a las responsabilidades en nuestros hogares, habría sido imposible hacerlo en un centro educativo estatal. Usted y yo no nos quedamos con excusas, buscamos opciones, somos personas de metas y objetivos claros.
Usted y yo sabemos lo que son las largas filas, las molestas y tediosas llamadas a bancos o entidades gubernamentales, y estamos cansados de los trámites burocráticos.
Deténgase a pensar y a analizar qué nos une, a usted y a mí que optamos por no viajar en tren porque se volvió un medio de transporte ridículamente inseguro en nuestro país.
Usted y yo quisimos adquirir una vivienda en el gran área metropolitana, pero los requisitos fueron demasiados y los metros cuadrados muy angostos. Algunos encontramos en las zonas rurales la oportunidad de adquirir un terruño rodeado de naturaleza, lejos de la ciudad. Usted y yo hemos aprendido a adaptarnos.
A veces no nos alcanza la quincena para hacer las compras del súper, pagar todos los recibos e irnos a pasear. Tuvimos que aprender a establecer prioridades y hacer un plan de ahorro, por que Costa Rica es tan caro que es mucho más barato salir del país y vacacionar en Nicaragua o Guatemala.
Nos une también lo que sufre el familiar, el amigo o el compañero de trabajo que es de zona rural, y tuvo que emigrar lejos de su familia para poder conseguir un trabajo con una remuneración aceptable, que les permitiera ayudar a los suyos. Ni se diga de los extranjeros que dejaron todo en busca de mejores oportunidades y han hecho de Costa Rica su casa. Convivimos con todo esto, y cuando los desastres naturales acechan, somos solidarios con la causa, porque el mal de uno se vuelve el mal nuestro; somos capaces de no ser indiferentes.
Sabemos que hay poco abastecimiento de agua en algunas partes del país, y me atrevo a decir que tenemos poca conciencia real sobre el hecho de que quienes tenemos acceso a agua potable todos los días somos realmente privilegiados. Los temas y las comparaciones podrían ser interminables, pero si se ponen a pensar es mucho más lo que une que lo que nos divide.
Somos de los mismos, exigimos propuestas viables, que se puedan concretar, que no se queden en el papel y que de verdad resuelvan los problemas diarias que enfrentamos todos.
Recuerde que este país es de todas las personas que lo habitan, lo conforman y lo trabajan, nacionales y extranjeros, y cualquier otra segmentación que usted quiera hacer, por ende, es nuestra responsabilidad moral ser pro derechos humanos.
Bendita la crisis que nos hizo preocuparnos, entristecernos y sentir temor ante la adversidad. Nos abrió los ojos, la mente y el corazón y nos hizo interesarnos en la política pública de nuestro país, para que no se nos olvide la enorme responsabilidad que tenemos, y lo caro que nos puede costar si continuamos dejando las decisiones finales en manos de otros.
Usted tiene la última palabra, haga que su voto valga, que sume responsabilidad, reste miedo e incertidumbre, multiplique estabilidad y progreso para el país, cualquier cosa menos que nos divida, y atente en contra de oportunidades y derechos para todos. En este algoritmo político donde somos más que dos, cada voto informado es vital y necesario para tomar la decisión correcta que contribuya a la construcción del modelo de país que todos merecemos.