'Autocrítica'
¿Hasta dónde como panameños somos capaces de asumir nuestros errores y defectos? ¿Cómo cambiar las actitudes y aptitudes negativas en positivas? Nos jactamos de estar a la moda y usar lo último en tecnología, pero no respetamos la paz y tranquilidad de terceros, no respetamos los derechos de los demás, no usamos con moderación los recursos naturales ni pensamos cómo hacerlos sustentables para el futuro.
A continuación varios ejemplos: En la única entrada y salida de una barriada con 300 casas, cuanto mucho cinco de sus residentes tienen la costumbre de echar su basura a la orilla de la calle en la entrada.
En una calle de 30 residencias, tres hacen escándalos a cualquier hora del día. En la época de verano, a pesar de la escasez de agua, usan piscinas de plástico, desperdiciando el vital líquido, y el Idaan es lento ante las denuncias.
A los diputados deberíamos reducirlos a uno por provincia con su suplente y que sea escogido de los representantes de corregimiento. Y solo deberían funcionar tres meses al año, para mejorar y hacer leyes, ganando solamente el salario de representante de corregimiento. Al terminar sus labores legislativas, volverían a sus labores normales de representante de corregimiento, sin ningún tipo de privilegios.
Nadie debería recibir subsidios electorales ni mucho menos cuando hay otras necesidades primordiales que atender.
Jesús en el sermón del Monte expresó: "Saca primero la viga que tienes en tu ojo, antes de sacar la paja que tiene tu semejante".
¿Cuándo tendremos el valor cívico de hacer lo correcto? Como también denunciar a los que no aceptan vivir con las reglas de la convivencia pacífica. En cuanto a las denuncias, las autoridades deben permitir las anónimas, porque los denunciados toman represalias inmediatamente.
Las cámaras de vigilancia también deberían colocarse en los sitios donde arrojan basura.
La maldad con las diferentes formas de actuar domina la sociedad. Los medios de comunicación social alaban, nutren y estimulan lo peor que tiene el ser humano; hay que buscar el modelo que mejore nuestra sociedad.
Con qué facilidad imitamos lo malo y qué difícil se nos hace practicar lo bueno.
Varias veces me he preguntado si atiborrarse de cervezas o mantener en el ambiente una música con el volumen alto, exagerado, disminuye la capacidad de los seres humanos para usar el cerebro, o si así son más fáciles de manipular.
Sí estudiáramos con atención los consejos positivos que nos da la Biblia, haríamos un mundo mejor.
Estudiante de maestría de la Universidad Interamericana de Panamá