¿Sabes cuánto vales?

Por: Redacción 28/04/2018

Te has detenido alguna vez a pensar ¿ cuánto vales? Sabes tú, cuánto es tu valor. Y no, no estoy esperando una respuesta en sentido monetario, pues no podemos medirnos como objetos y ponernos un precio (aunque muchos lo hagan). Lo que en verdad quiero que analices es si sabes cuáles son los valores que forman parte de ti. La mayoría de las personas nos miramos casi todos los días al espejo para autoevaluar nuestra apariencia física: Que si hoy me salió un granito, que hoy luzco más delgada o que tengo el cabello más o menos peinado; incluso, nos preocupa lo que los demás puedan decir sobre esto y si nos llaman "gordos", empezamos a hacer planes para ir al gimnasio, y si le dices a un hombre que es hora de ir a cortarse el cabello, lo más seguro es que mañana saque tiempo para ir a la peluquería, pero ¿pasa igual si la irregularidad que tenemos es para con nuestros valores éticos y morales? ¿Cuántos en realidad se preocupan si les llamas impuntuales y en vez de pensar en nuevas excusas, se organizan para salir antes, evitar el tráfico y llegar a tiempo? ¿Cuántos modificamos nuestra forma de actuar cuando nos llaman grosero, en vez de buscar el mínimo detalle del comportamiento ajeno que excuse el nuestro? Lamentablemente, creo que muy pocos.

Es insólito creer que las personas trabajemos más en nuestra apariencia física que en nuestros valores, cuando lo segundo no cuesta dinero, solo voluntad, y para lo primero, en la mayoría de las veces, necesitas mucho de ambas.

Nuestra sociedad está viviendo una crisis alarmante de valores, pero nos enfocamos en la política y en la economía sin percatarnos de que educar en valores es la única forma de solucionar los distintos flagelos de nuestro país. Pasamos por alto que somos el ejemplo de las futuras generaciones y no nos importa tirar basura en la calle o insultarnos en frente de nuestros hijos, colarnos en la fila o hacer un giro indebido porque "nadie nos está viendo".

En la vida, lo que en realidad cuenta, lo que deja huella y lo que nos ayuda a abrirnos paso son los valores que hayamos adoptado como parte de nuestra identidad. Son estos valores los que construirán el Panamá que anhelamos, donde tengamos la capacidad suficiente para elegir gobernantes competentes y honestos para exigir mejoras en lo que de verdad cambia nuestra calidad de vida, y no en subsidios que solo crean sociedades mediocres y dependientes.

En este sentido, los valores nos dan mayor significancia que una figura perfecta o un atuendo costoso, pues quien sabe lo que en verdad vale sabe lo que merece y puede exigir para sí mismo y para los suyos. Es tiempo de que empecemos a acostarnos con una autoevaluación de nuestro sistema de valores y a levantarnos con el propósito de mejorarlo. Yo tengo claro lo que valgo, y tú, ¿sabes cuánto vales?

Estudiante de Ingeniería Industrial de la Universidad Interamericana de Panamá.