¿Quién defiende el periodismo?

Por: Redacción 29/05/2018

Para iniciar este análisis tengo que partir manifestando que sin periodistas no hay un verdadero periodismo y sin periodismo los medios de comunicación serían simples circos o paquines de historietas con contenidos aburridos y sin ningún tipo de aportes positivos para la sociedad. Debemos recordar que los medios de comunicación tienen tres objetivos fundamentales: informar, entretener y educar.  Nunca hemos visto que ganar dinero o atesorar fortuna sea uno de esos objetivos. Por otro lado, cuando digo que sin periodistas no puede haber un periodismo verdadero, me refiero a la triste realidad que ocurre en nuestro país, donde personas con profesiones ajenas al periodismo, son las que precisamente están ejerciendo esta función o están al mando de los medios de comunicación. ¿Cómo podemos esperar, que en Panamá se desarrolle un periodismo de calidad cuando los medios de comunicación solo piensan en la rentabilidad económica? En ese sentido, también vale la pena señalar que algunos medios de comunicación en los últimos años, han presentado pérdidas en sus estados financieros. Lo que quiere decir es que no importa la línea editorial, o si está a favor o en contra de la gestión gubernamental. Todo tiene que ver con la aceptación de la opinión pública y la cantidad de pautas o espacios publicitarios que se vendan. 
Es aquí donde ponemos la balanza y nos preguntamos: ¿qué es más importante, contenidos periodísticos de calidad y con responsabilidad social o un periodismo sensacionalista y mediático que solo busca captar la atención de la mayor parte de la población persiguiendo a políticos o buscando qué calles tienen más baches?  Claro, de esta manera los clientes llegan y pautan. ¿Entonces dónde quedó el periodismo puro e independiente? Muchos medios de comunicación se jactan de ser los más éticos y transparentes. Lo cierto es que, detrás del medio impreso, la radio o la televisión, hay grandes inversionistas que necesitan ver rendimientos económicos al final de cada año. Muchos de ellos con más acciones que otros, pero todos quieren su dinero. Me cuesta mucho pensar que estos señores, invirtieron dinero para que la población gozara de los privilegios de entretenerse, de educarse y de informarse. Consideremos también el hecho de que los medios de comunicación muy poco educan a la población, tomando como referencia lo que publican, lo que se difunde o se presenta en la televisión.
Como presidente de la Asociación de Periodistas de Chiriquí (APCH), me correspondió asumir por un año la presidencia del Consejo Nacional de Periodismo (CNP). Uno de los objetivos de esta organización integrada por: precisamente los medios de comunicación, las universidades y los gremios periodísticos, es la defensa de la libertad de expresión y prensa en Panamá. En ese sentido, cada vez que un político o gobernante trata de conspirar o ataca la libertad de prensa o expresión, el CNP se pronuncia y se pone en pie de guerra para garantizar que este derecho de cada ser humano y de los medios de comunicación, no se vulnere ni se suprima. Sin embargo, estas acciones no garantizan que el periodismo que se está desarrollando sea de calidad y enfocado en favorecer con transparencia a construir una mejor sociedad. 
En consecuencia no sabemos quién defiende el periodismo. Mucho menos sabemos quién valora el trabajo de los verdaderos periodistas. Aquellos que siguen la línea editorial y desarrollan su trabajo con vocación de servicio y no los mandatos e intereses de los dueños de los medios. El Gabo dijo, “El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”. Yo digo que la realidad del periodista es luchar todos los días con su conciencia, para no despertar en ella, un justo resentimiento por lo que hace y por no poder hacer lo que en realidad debe, un periodismo pulcro sin intereses de por medio.

Periodista.