La corrupción, ¿es posible eliminarla?
Aunque es difícil soñar con una sociedad libre de corrupción, sí es posible eliminarla, pero es necesario poner en marcha estrategias para el fortalecimiento de la educación en los valores ciudadanos y el respeto por la ley. Con frecuencia, escuchamos hablar de corrupción asociándola de manera directa con la política debido a que es donde se presentan constantemente los mayores casos a nivel mundial. Sin embargo, puede generarse hasta en las situaciones más simplistas. Por medio de un soborno, con una módica suma de dinero a un oficial para evitar una multa; esto refleja que no es un aspecto único que se presenta a nivel de Gobiernos, es un problema general que afecta a la sociedad.
Cabe destacar que en América Latina se presentan los mayores índices de corrupción, de acuerdo con el último "ranking" de la Organización de Transparencia Internacional (TI) del año 2017, en el cual se analizaron 180 países a nivel mundial usando un índice de percepción de 0 a 100 puntos, considerando 0 como el menos y 100 como el más corrupto. En este caso, Panamá se ubica en la posición 96 con un índice de 37 puntos, a pesar de que ha mejorado su índice de corrupción comparado con el "ranking" anterior.
La sociedad panameña no lo ve reflejado de la misma manera, ya que en los últimos 5 años la percepción pública ha empeorado con relación a esta situación debido a que vemos cómo se han ido infiltrando dentro de la sociedad, como algo común para infringir los procesos burocráticos, las llamadas "coimas", las cuales están presentes en todo tipo de situaciones para lograr persuadir y obtener beneficios. Así mismo, ha empeorado este escenario como producto de los casos más recientes, en los que hay funcionarios y empresas que han sido descubiertas por sus actos de corrupción, en los que algunos han sido sancionados y al poco tiempo son liberados, otros logran protegerse con acuerdos que les permiten seguir operando.
Cualquier organización, tanto pública como privada, debe buscar establecer parámetros que eviten intentos de corrupción, ya que esta impacta la calidad de los servicios públicos y privados que se ofrecen al ciudadano. Es importante que tengamos presente que para esto es primordial que el país cuente con un alto nivel de educación, ya que es inversamente proporcional al nivel de corrupción del país, centrándose en fortalecer los valores éticos y la integridad ciudadana.
Para cambiar esta imagen y eliminar la corrupción, se requiere una cooperación entre todos los actores de la sociedad, empezando por el que crea la ley, así como quienes son los órganos encargados de velar por su cumplimiento, las escuelas con relación a su responsabilidad de formar seres éticos y los padres de familia, quienes son el primer reflejo para la actuación de cualquier ciudadano.
Solo si todos cumplimos de manera honesta cada uno de nuestros roles en la sociedad, es posible eliminar la corrupción; mientras que uno de los involucrados "juegue vivo", la cadena se mantendrá.
Estudiante de la Universidad Interamericana de Panamá (UIP).