El exboxeador puertorriqueño Wilfredo Benítez, el púgil más joven en ganar un título mundial, enfrenta en Chicago (Illinois, EE.UU.) su pelea más difícil, el imparable deterioro que sufre debido a la "demencia del boxeador".
Después de unos días en el hospital noruego americano tras su llegada a Chicago, Benítez se encuentra en una casa particular en el barrio puertorriqueño de Humboldt Park bajo el cuidado de su hermana Yvonne Benítez, un doctor y otros familiares.
"El Radar", tal como lo apodaban los otros boxeadores por no saber de qué lado iba a atacarlos, está consciente, pero no puede hablar ni caminar ni mover los dedos de las manos debido a la encefalopatía postraumática diagnosticada 1990.
La demencia del boxeador es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a los boxeadores, tanto aficionados como profesionales, por causa de los repetitivos golpes que reciben y que les causan conmociones cerebrales.