Noticias impactantes
El pasado 9 de junio nos impactaron dos noticias: el retorno del expresidente Ricardo Martinelli y la aparición de los restos del sacerdote Héctor Gallego.
Mediante un documento, el Departamento de Estado norteamericano señaló que Martinelli sería extraditado por el caso de las escuchas telefónicas.
El magistrado fiscal Harry Díaz solicitó 21 años de prisión para Martinelli en este caso de inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad.
Por el caso de las escuchas telefónicas y la compra de equipo de espionaje se ha vinculado a Alejandro Garuz, Gustavo Pérez (exdirectores del Consejo de Seguridad Nacional), a los agentes Ronny Rodríguez y William Pittí y a Giacomo Tamburelli, exdirector del extinto Programa de Ayuda Nacional (PAN).
El pasado 23 de mayo, Tamburelli reconoció que compró la máquina pinchadora con la que se realizaron las interceptaciones telefónicas, pero, según él, lo único que hizo fue tramitar la compra, no grabó ni la transportó.
En cuanto a la noticia de la aparición de los restos de Héctor Gallego, hemos sabido que una muestra de restos óseos que se encontraban en un laboratorio de EE.UU. dio positivo.
Recordamos que en febrero de 2005, la Iglesia católica le solicitó a la Procuraduría una nueva prueba de ADN, pues les habían hecho una a probables restos del padre Gallego, restos que habían sido encontrados en 1999 en el cuartel de Los Pumas, en Tocumen.
Durante la administración del procurador José A. Sossa, ya les habían hecho pruebas de ADN a unas osamentas que se creía eran de Gallego, pues allí se encontró un pantalón cuya contextura correspondía a la de Gallego y un centavo del cincuentenario de la República, que un amigo le había regalado por aquellos días.
Pero la Procuraduría afirmó que los restos, según las pruebas de ADN realizadas, no correspondían a los de Gallego.
Se dieron muchas inconsistencias, pues de dos osamentas encontradas en Tocumen en 1999, una fue identificada por el laboratorio Religene Technologies (de EE.UU.) como del dirigente popular Heliodoro Portugal.
La otra, según el laboratorio Fairfax (de Panamá), contratado por el procurador, pertenecía a una mujer.
Después se supo que pertenecía a Ever Quintanar.
El laboratorio Fairfax, empleado por la Procuraduría, no era idóneo para realizar pruebas de ADN mitocondrial, pues negó que los restos identificados como los de Portugal fueran los de este, por lo que fue necesario que la Comisión de la Verdad (CV) insistiera y que terceras personas intervinieran para que la Procuraduría permitiera que un laboratorio extranjero hiciera el análisis.
Se supo entonces que el Fairfax se había equivocado y que los restos eran de Portugal.
La CV aceptó que entrara en acción otro laboratorio: el Mitotyping Technologies, también de EE.UU., para que dijera cuál de los dos había utilizado el procedimiento correcto.
Este tercer laboratorio confirmó que el Fairfax de la Procuraduría no era correcto y que el Realigene Technologies utilizado por la CV era el correcto, después de tantos años.
Educador.