"Rutina con Balance"
El primer paso es saber que el tiempo más valioso es aquel que te dedicas y eso puede traducirse a lo que te hace feliz de forma personal, familiar, espiritual y profesional.
El día cuenta con 24 horas:
No olvides alimentarte, descansar, ejercitarte un poco; pero sobre todo, motivarte en lo que realices incluyendo nuestras labores en el ámbito de trabajo, que es el tiempo para ser más productivos y crecer profesionalmente, aportando conocimientos adquiridos en nuestras etapas de estudio.
Yo me motivo mucho en mi trabajo, una firma de abogados con la cual me identifico, exporto servicios e importo divisas y ayudo económicamente a Panamá.
Mis labores hacen que me supere.
Hay tiempo para todo, desde convivir en el ámbito laboral, que amo, hasta pasar un buen rato con amistades, compañeros sin dejar a un lado la familia, relación de pareja, el hogar; porque de una u otra forma inyectan a nuestra vida emociones y debemos retribuirle en igual o mejores condiciones.
El mundo fue creado en 7 días, no todo es prisa y procuramos cumplir con los roles meditando al final del día que cada cosa te deja una enseñanza.
Los aprendizajes no son negativos indistintamente de la situación que uno pase.
Tomar ese espacio de reflexión nos permite revisarnos, reconciliarnos y hasta reorganizarnos.
Cada pensamiento, cada palabra, cada acción cuenta.
Eso hará la diferencia en las emociones que experimentes de tu rutina diaria con balance y toque especial.
El mejor coach de vida, es uno.
El secreto de una rutina con balance es la actitud que dispongas y la pasión que dejes en cada acción.
Priorizar no es solamente organizarse, es valorar que el tiempo permite enfocarte en una misión, pero los resultados pueden ser posteriores; es allí cuando priorizas si realmente algo debe estar listo enseguida o puede esperar sin generar estrés u omisiones.
Todo lo que hacemos es nuestra carta de presentación, antes de tomar cualquier tipo de decisión debemos ponernos en el lugar de otros.
¿Cuesta hacerlo?
Claro que sí, es por ello que podemos decir, hacer, pensar muchas cosas, pero la diferencia será la forma en realizarlas e impactar a otros.
Un ejemplo sencillo es la inadecuada atención a clientes y la falta de paciencia para tener una comunicación tolerante.
Seamos reflejo de lo bueno sin olvidar que al final todo lo que realizamos, siempre tendrá consecuencias en cualquier aspecto de nuestras vidas.
Ayudar a mis jefes es hacer Patria, porque la empresa vende y mis compañeros mantienen su trabajo.
Cuando comprendamos que nuestra rutina sin un balance prudente afecta a otros, nos daremos cuenta que somos desacertados y si hay algo que no se puede recuperar es el pasado ni el presente, solamente nos queda trabajar mucho para el futuro.
El pasado fue ayer, el presente está ocurriendo y mañana es el momento para idealizar tu mejor rutina con balance es la vida sin excesos pero con buenos momentos.
Lograr equilibrios, nos permite vivir saludablemente.
Resulta fundamental para nuestra vida, desarrollar la habilidad para desconectarnos del ámbito laboral y descubrir aquello que nos genere placer desde otro lado como la vida familiar, practicar un deporte, asistir a talleres de pintura.
Establecer ese balance entre el trabajo y la vida privada es administrar el tiempo.
Es allí, donde te haces un marco de referencia sobre lo que importa rescatar y lo que no aporta, uno siempre debe sumar en vez de restar desde nuestras emociones hasta un quehacer en el hogar, porque todo es vivencial.
La planificación es necesaria para todo.
Aquí siempre hay puntos encontrados.
Unas personas opinan que es mejor improvisar, otros que hay que planear, otros lo que se dé y otros no se atreven (eso es lo bonito, que hay distintos puntos de vista y cada uno de ellos tiene sus pros y sus contras).
En lo personal, planear no es algo malo porque siempre hay que evaluar según la actividad que deseas realizar, ¡en aspectos como el dinero, si quiero hacer algo que me haga feliz pero que no me genere un dolor de cabeza posteriormente!
Y esto pasa mucho cuando las personas en su proceso de maduración ya tienen compromisos de rigor como pagar deudas (hipoteca, escuela, etc); ir al supermercado y planificar esas esperadas vacaciones familiares con piscina y sol.
Pero al final, no es malo planear ni proyectar momentos.
Hoy estamos, mañana no sabemos, pero tampoco crear tormentos si los planes no salen; porque si a la piscina no se puede ir, a un parque sí (aprovechando los pocos que quedan en la ciudad y que son gratuitos), está en cada uno utilizar su brillante ingenio para todo, sacar lo positivo y vivirlo.
La vida es muy bonita, nos invita a crear ese balance, a establecer rutinas que no sean aburridas y que nos generen bienestar.
Y mejor disfrutemos el trabajo, porque beneficia a la comunidad.
Quiero dejarles una reflexión: Si tienes una lista de 10 cosas y debes escoger 5 para vivir en paz, ¿cuáles escogerías?
Familia, Dinero, Trabajo, Emprendimiento, Salud, Actividad Física, Risa, Amor, Dios, Comunicación.
¡Al final, escogerás lo que quieres para ti y que sume grandes momentos por muy poco que parezca o sea!
Asistente legal.