¿Existe una situación prerrevolucionaria en Panamá?
En esta nación de intelectuales ágrafos, de vez en cuando la vida concede agradables sorpresas, como la redacción de un escrito por parte de Rubén D. Sousa, en el que con exitosa capacidad de síntesis, describe el agotamiento del modelo bipartidista instaurado luego de la invasión norteamericana y el llamado a una asamblea constituyen originaria, como uno de los elementos característicos del actual momento previo a un posible estallido revolucionario.
Roberto Eisenmann, reflexiona en torno al tema y manifiesta comprender el porqué desde lo que él denomina la izquierda irracional –SUNTRACS FAD , FRENADESO, CONUSI– se atreven a efectuar llamados de apoyo a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua.
Desde las pantallas de un canal televisivo, el ingeniero José Isabel Blandón, niega el momento prerrevolucionario, debido a la ausencia del agente revolucionario, de manera que sin elemento insurgente, mal puede hablarse que estamos en vía de un momento insurreccional.
Como quiera que esta es una polémica de pocas voces y plumas autorizadas en este medio, conviene precisar algunos elementos que ayudarían a orientar la discusión:
1- El sujeto revolucionario en esta etapa de dispersión del sistema económico y social, donde el neoliberalismo ha producido descartables y excluidos bajo el eufemismo de emprendedores y trabajadores por cuenta propia, es una amalgama transversal de informales, junto al movimiento feminista, grupos LGTB y pobladores originarios, cuya alianza produce nuevas dicotomías a la conocida de izquierda-derecha, que será mutada por los de arriba versus los de abajo.
Don Roberto fija la mirada en las imprudencias de SUNTRACS y compañía, pues el esencialismo estratégico de Gayatri Spivak recomienda abordar solo las discusiones en las que existe algo por ganar, por lo que solo los suicidas felicitan a Maduro por su triunfo electoral o justifican la represión de Ortega, la insurgencia emergerá de un “outsider” político cuyo sesgo no necesariamente será de izquierda.
2- Lo anterior nos conduce a lo que puede contradecir la descalificación del momento prerrevolucionario que hace el ingeniero Blandón, pues la posmodernidad no responde en forma necesaria a modelos conocidos.
Ahora, el momento de constituyente ha traído consigo, populismos de izquierdas como Syriza y Podemos en Europa, junto a neofascismos como el Frente Nacional y la Alternativa por Alemania.
En América, Amlo y Bernie Sanders, constituyen expresiones escoradas a la izquierda, mientras el Uribismo en Colombia y Jair Bolsonaro en Brasil, resultan manifestaciones de derecha.
Desde la perspectiva descrita, no cabe duda que la descomposición del régimen post-invasión en Panamá vislumbra un cambio protagonizado por un “antisistema” no necesariamente “antipartidos”.
Que el mismo sea revolucionario o involutivo en el marco de reconstrucción del orden, es lo que corresponde determinar.
Abogado.