Italia ha vivido este martes su primer día con medidas sociales y de movilidad restrictivas que buscan contener el avance del coronavirus, que ha dejado al menos 631 fallecidos, mientras Estados como España, Malta, Austria y Serbia han anunciado acciones de bloqueo de sus conexiones con el país.
España ha prohibido la totalidad de los vuelos procedentes de Italia, Malta ha suspendido toda conexión por aire o mar y Austria y Serbia han anunciado que impedirán temporalmente la entrada a su territorio desde Italia. Medidas de contención que se suceden después de que el Gobierno italiano anunciara que todo el país se convierte en "zona protegida" y ya no hay una "zona roja", como había ocurrido hasta ahora con localidades del norte, las más afectadas por el COVID-19.VEA TAMBIÉN El ministro francés de Cultura es el primer miembro del Gobierno con coronavirus
La intención es frenar la propagación del brote, que amenaza con colapsar el sistema hospitalario, con casi 8,000 contagiados actualmente, según el último balance oficial.VEA TAMBIÉN Diez países de América Latina le hacen frente al coronavirus
El Gobierno español ha acordado prohibir todos los vuelos directos desde Italia hacia España durante 14 días, a partir de las 00.01 hora local del miércoles (23.01 GMT de hoy) hasta las 00.00 del 25 de marzo (23.00 GMT del día 24), una medida que podrá prorrogarse por periodos adicionales de catorce días con el acuerdo de la Comisión Europea (CE), en función de la evolución de la epidemia. Austria prohibirá, desde este miércoles, la entrada al país a cualquier persona si procede de Italia, a excepción de aquellas que presenten un certificado médico o tengan un lugar donde puedan permanecer totalmente aisladas durante dos semanas. Malta ha interrumpido a partir de la fecha toda conexión por aire o mar con Italia y Serbia también ha vetado la entrada a su territorio de personas desde Italia, Corea del Sur, Irán y algunas zonas de Suiza y China. Además de por la contención del virus, Italia está preocupada por el impacto económico que se derivará de esta situación. Por eso, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, mantuvo una conversación telefónica con la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyen, para dialogar sobre posibles medidas europeas en relación a la emergencia, según un comunicado de la Jefatura del Gobierno italiano. Conte ya avisó el lunes de que Italia estudia pedir mayor margen para incrementar su déficit previsto para 2020, después de haber solicitado recientemente una desviación del gasto público del 0.3% del producto interior bruto (PIB), que incrementa el déficit para 2020 del 2.2% estimado en septiembre al 2.5%.