Un llamado a todos los que no escuchan el grito “Quédate en casa”
Si bien es cierto que gran parte de los panameños han atendido las directrices del Ministerio de Salud de quedarse en casa; lo que ha contribuido a que luego de más de 6 semanas de declarado el primer caso de Covid-19 en Panamá, la cantidad de infectados no ha sobrepasado a nuestro sistema de salud.
Pero hay un número plural de personas que por diversos motivos válidos o no; hacen caso omiso a la solicitud de quedarse en casa y distancia social, poniendo en peligro, en primera instancia, a su familia y a todos los que vivimos en Panamá; sin olvidar que también se enfrentan a la ley por incumplir decretos recientes que se han dictado para combatir este mal.
A ellos por medio de este escrito quisiera recordarles, que acciones como esas, han provocado el colapso del sistema sanitario en naciones hermanas como Brasil, con más de 45 mil infectados y 2,900 muertos y Ecuador donde sobrepasan los 10 mil enfermos y 537 difuntos y en donde ya no tienen espacio en los cementerios para brindarles una cristiana sepultura.
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Estamos en una guerra donde el adversario no es una nación poderosa, ni una invasión de extraterrestres temida por muchos desde hace tiempo; sino que el agresor es el Covid-19, que en menos de cinco meses ha atacado al mundo entero y especialmente a naciones fuertes que están pagando un precio muy alto en contagio y vidas humanas.
En este combate nos corresponde a naciones pequeñas como Panamá, primero, acatar al 100% las directrices de nuestras autoridades y al mismo tiempo pedirle al Todopoderoso que invada nuestra mente y corazón con la voluntad necesaria, que nos permita convivir con nuestra familia y recordar lo grato que es estar en casa.
Cuántas veces deseamos más tiempo de vacaciones para quedarnos en casa y llenar esos vacíos de amor, paz y calor humano con nuestras familias.
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Este es ese momento, aprovechemos cada minuto para abrazar y jugar con los hijos o escuchar a ese ser querido que bastante falta le hace.
Siempre he dicho que Dios sabe lo que hace y que no hay mal que por bien no venga; entonces, anímese, sea activo, ocupe su mente y las de sus seres queridos con actividades positivas como rezar, cantar, jugar, aprovechar las primeras lluvias con actividades de agricultura, sembrado flores o alimentos y así fortalecerá a su familia y contribuirá enormemente a vencer al Covid-19.
Periodista