Arnulfo Barroso Watson

¡No es cierto!, Panamá no está exenta de la ferocidad de la naturaleza

Por: Arnulfo Barroso Watson 06/11/2020

Lo que está sucediendo en Tierras Altas chiricanas es una verdadera catástrofe.

Las imágenes de ríos y quebradas arrasando con propiedades enteras de forma inmisericorde son espeluznantes.

Y eso que solo nos tocaron los efectos secundarios del huracán ETA, que azota sin compasión a nuestros hermanos centroamericanos, quienes ya sufrían una difícil situación social, agravada por la pandemia de la COVID-19.

Sin duda, las autoridades panameñas de protección civil y de seguridad nacional acudieron a tiempo a socorrer a las víctimas del desastre en al menos seis provincias del país.

Sin embargo, siempre quedarán dudas sobre la efectividad de las medidas y las acciones preventivas.

Hace diez años, el Consejo de Gabinete aprobó la creación del Plan Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres para atender situaciones como estas.

En su momento, se trató de un documento completo que contenía acciones preventivas y de auxilio importantes.

Pero como ocurre con muchas cosas en Panamá, gran parte de ese documento se convirtió en letra muerta, por falta de recursos para su implementación.

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Nunca es tarde para enmendar y la naturaleza siempre nos dará sorpresas.

En honor a los afectados, a los que posiblemente perdieron la vida y a los voluntarios, como Nación tenemos que revisar esta situación.

Periodista.