Nuestro sistema educativo debe formar ciudadanos de forma integral
Una vez un amigo suramericano me preguntó, ¿por qué los panameños son tan conformistas? ¿Por qué permiten que los gobernantes los engañen recurrentemente, incumplan sus deberes de funcionarios y les roben?
Luego de una tertulia llegamos a la conclusión de que se trata de una cuestión de formación.
Las escuelas y universidades, en la mayor parte de los países de Suramérica, forman ciudadanos, conscientes de sus deberes y sus derechos.
Los forman para que exijan que las instituciones públicas cumplan con su deber. "Por mucho menos de lo que ustedes viven a diario, en mi país hubiéramos obligado a los funcionarios ineptos a renunciar", me dijo vehementemente.
Panamá es una sociedad reaccionaria.
Fácilmente nos indignamos por cualquier situación, pero igualmente olvidamos esos temas y entramos en otros, sin resolver los primeros, en un círculo vicioso.
Somos como un árbol que mece la brisa, en este caso lo que nos mueve a su antojo son las matrices informativas que lanzan gobernantes y sectores de poder para tapar su incapacidad o sus tropelías.
Y nuestro sistema educativo no está interesado en formar ciudadanos con valores cívicos, que entiendan perfectamente sus deberes y sus derechos.
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A quienes dictan esas políticas les conviene que el pueblo se mueva como el árbol incólume.
Periodista.