Arnulfo Barroso Watson

La “chinguia” del Vale Digital es la consecuencia de ejemplos torcidos

Por: Arnulfo Barroso Watson 28/12/2021

Las imágenes de un vídeo que muestra a un grupo de personas jugándose, en una vulgar “chinguia”, el Vale Digital, en plena época de Navidad,  mantienen alarmada a la sociedad panameña.

A mi juicio, no se trata de nada que deba sorprender a nadie.

Los laxos controles que existen sobre el uso y la distribución de esa ayuda social, el antecedente de mal manejo por parte de algunos beneficiarios y el pésimo ejemplo que han dado funcionarios de todos los niveles sobre la administración de estos recursos públicos, convierten a esta situación en la crónica de un escándalo anunciado.

Ahora, con esto no queremos decir que esta ayuda social sea mala, ni mucho menos que todos los beneficiarios y administradores hayan hecho mal uso de ella.

Esas imágenes bochornosas son el espejo de lo que ocurre en nuestros barrios populares, en donde se cocina a fuego alto una cada vez más preocupante degradación de la sociedad.

Es allí en donde crecen silenciosamente peligrosos males sociales abonados por el desinterés, la corrupción y el juega vivo de autoridades locales, que son las primeras que deben dar la campanada de advertencia, y que prefieren mirar para otro lado, con el fin de mantener su cacicazgo político y la enfermiza dependencia de la población.

La chinguia de los Vales Digitales es la consecuencia de años de abandono y corrupción.

Periodista.