Justicia inquieta

Por: Redacción 24/01/2022

Empecé desde abajo, primero como juez de pueblo, un pequeño Distrito en aquel entonces, para que no se enfaden los que administran justicia administrativa de policía, conociendo las complicaciones y dificultades de un juzgado municipal de tránsito adscrito a una Alcaldía, pero sin las facultades para escoger y nombrar al juez, debido a la promulgada ley que creaba la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre en Panamá, a principio del año 2000, que disyuntiva, se tenía que experimentar frente a tales acontecimiento, donde las autoridades no se ponían de acuerdo en la independencia que se tenía que hacer en ese momento para la reorganización del recurso humano, e infraestructuras que albergaran el personal en transición, muchos menos lo asimilaban sus dependiente, al preguntarse qué sucederá con todos nosotros, al memento de creada la Autoridad del Tránsito, otros decían espero jubilarme pronto, más adelante se escuchaba por los corrillos Palacio Municipal, espero me nombren en esa nueva institución, era una incertidumbre para todos, sin embargo el setenta y cinco por ciento del personal paso para la nueva creada institución en aquel entonces, respetándose sus derechos adquiridos por los años de servicios.

Después de la primera encrucijada y en afán de conocer el litigio levante un bufete personal en Avenida Plaza las Américas en el Distrito de David, con un secretario y un pasante que no era más que un estudiante de derecho presto adquirir conocimiento y se ofrecían como tal, la funciones que brindábamos como litigantes del derecho era la de abogado generalista, como lo éramos prácticamente todos en la Provincia de Chiriquí en el 2000, porque se pasaba de un tema penal, aun divorcio, al lanzamiento por intruso, o un despido laboral, si tenías suerte a una sucesión, por lo general estaban reservadas para las firmas de abogados más renombradas, porque el pobre no tenía herencia que dejar a sus descendientes, solo podía ofrecer la limitada educación, levantada en sacrificio y optimismo en aras que sus hijos lograrán alcanzar un sexto grado, no se poseía grandes fundos para repartir herencia, esos beneficios eran reservados para pocos, y esos pocos hacían alarde de contratar abogados de la capital, teníamos obligatoriamente que seguir pateando corregidurías, juzgados y tribunales, tratando con clientes de varias condiciones, lidiando con secretarios y oficiales mayores algunos de buen y peor talente, sin olvidar a los jueces más o menos competentes y aplicados.

Así fue hasta el año 2009, más adelante incorporé al Órgano Judicial específicamente a la Defensa Oficio, agradezco la oportunidad que me brindo el Magistrado Harley James Michell Dale, en aquel entonces, el poder servir, escuchar, ofrecer mis conocimientos y tratar de resolver problemas que le aquejan en particular. Es labor altruista, allí termine de formarme profesionalmente en derecho, el trabajar en equipo, independientemente, estuviéramos criterios distinto, pero siempre enfocados a estudiar cada caso en particular con esmero y dedicación, en todas las jurisdicciones que se prestaba los servicio como defensa de oficio, se veían casos de (familia, penal de adolescente, agrario, municipal penal, circuito penal, apelación, casación).

Con ello empecé por el primer peldaño de la escalera y llegue hasta el final, abriendo una nueva experiencia en mi vida, el desempeñarme como Juez Liquidadora de Causas Penales, en la Provincia de Bocas del Toro, lugar donde pase más tres años, era necesario oxigenarse para tratar de asimilar la pérdida del ser querido más preciado por mí, y que paso a un plano superior al nuestro en corto tiempo, por lo que acepte la oportunidad y emprendí viaje hacia el lejano Distrito de Changuinola, pero la vida te depara sorpresas y no fui la excepción al ser restituido el dolor, con una niña, recibida en mi hogar como hija adoptiva, todo en la vida tiene una razón de ser nada es casualidad, luego otra inquietud llega a mí, el retorno a la Provincia de Chiriqui, como Juez de Garantía, un nuevo reto salir del sistema inquisitivo mixto con sus reglas y parámetros para empezar en un sistema totalmente adversarial, no era fácil, requiere cambio, metas a trazar, para enfrentar el reto con compromiso, dedicación, ahora bien no hay que tener a las inquietudes que nos llegan a nuestros corazones, frente a la implementación de la carrera judicial,  el poder dimensionar casa cosa en su lugar, es hacer justicia, no solo al servidor judicial, sino también a la sociedad en general que tanto lo demanda.

El que no implementa se le llama negligente, el que no ejecuta incumple, el objetivo a seguir va en excelente dirección y eso nos debe llenar de más empeño, ánimo, gallardía, de tener al mando quien se propone reto para la institución que se preside, el cual dejara huellas de complacencia en su gestión, por lo que nos debemos de sentir bien dirigida en ese sentido.  Similar me paso en la Universidad en el año 2004 cuando entre como profesora por contrato tiempo parcial con una materia a impartir, con la esperanza de ser renovado con otro contrato para el siguiente semestre, y poder cumplir los dos años para así solicitar nombramiento por resolución, seguir escalando peldaño de la escalera hasta llegar al final, luego pase a ser profesora adjunta, hasta llegar a ser profesora titular veinte cinco por ciento, pero allí no queda todo, he sido asesora de tesis de más de cuarenta estudiantes que posteriormente se han convertido en asesores, fiscales, vice ministros, directores, profesores universitarios, además abrí el camino para el convenio entre la Universidad Autónoma de Chiriquí, y la Universidad de Salamanca en España. Inquieta, porque recorrí varias profesiones antes de llegar donde estoy, desde lavar trastos hasta trabajar en una veterinaria, para poder sufragar el gasto de la carrera, hacia pasantía en el bufete de los abogados dos días a la semana el cual representaba algo de dinero y conocimiento.

Por qué Inquieta, porque estuve la inquietud de luchar por mis ideas, es aquí donde reside el eje de una actividad profesional dedicada en aras de tratar de cambiar un sistema lento, cansino, poco incentivado, costoso, nada de garantista, como lo fue el sistema inquisitivo mixto y en definitiva muchas veces poco eficaz, por un sistema nuevo que busca la solución pacífica del conflicto a través del dialogo entre las partes.

BIENVENIDA ARAUZ CHAVARRIA
Bebyarauz@hotmail.com
Profesora Universitaria y Juez de Garantía en Chiriquí.

Profesora Universitaria y Juez de Garantía en Chiriquí.

Profesora Universitaria y Juez de Garantía en Chiriquí.