Estados Unidos avanza en la salida de la crisis

Bandera de América, Depositphotos
Bandera de América, Depositphotos

El mundo todavía está lejos de haber dejado atrás la pandemia y mucho más lejos todavía de poder darle carpetazo a la subsiguiente crisis económica, pero algunos países se están recuperando mejor y más rápido que otros, países que por otra parte suelen ser aquellos que funcionan como motores económicos de su región o, como ocurre en el caso de los Estados Unidos, del mundo entero.
 
Y es que a pesar de que los datos no son tan buenos en la superpotencia norteamericana como se esperaba en un principio, pocos son los países que no envidiarían la recuperación que está experimentando el país presidido por el demócrata Joe Biden.
 
El desempleo baja a un ritmo menor del esperado 
Probablemente uno de los indicadores económicos más utilizados a la hora de decidir aumentar o disminuir la exposición de una cartera de acciones a un índice o realizar trading online (forma de operar donde se utiliza el apalancamiento para especular con los vaivenes de la cotización de distintos activos, y que implica riesgos altos) es el de los datos del paro en los Estados Unidos, dado que no sólo sirve para hacerse una idea del momento actual que vive la economía, sino también para tratar de predecir como esos datos irán repercutiendo en el resto de los mercados que dependen del comportamiento de la economía estadounidense, que como es lógico son prácticamente todos.
 
Las previsiones más extendidas entre analistas y mercados para los datos del paro publicados en diciembre del 2021 estimaban que el gigantesco mercado laboral estadounidense crearía hasta 400.000 nuevos puestos de trabajo, pero la cifra real ni siquiera ha alcanzado la mitad de dicha expectativa, de hecho tan sólo ha alcanzado los 199.000 puestos de trabajo, lo que deja en 5,3 millones de nuevos puestos el total de empleos creados entre diciembre del 2020 y diciembre del 2021, y las causas aparentes no se deben precisamente al bajo dinamismo del mercado laboral estadounidense, aunque algunas de las razones sí que se pueden achacar a las condiciones laborales que demandarían las personas que se encuentran en paro.
 
Y es que parece que una de las principales razones por las que Estados Unidos no ha logrado alcanzar la cifra de empleados previa a la pandemia de coronavirus no está en la falta de oferta de empleo, sino en la falta de empleados para ocuparlos, lo que ha obligado a los aspirantes a empleadores a mejorar el atractivo de las vacantes ofreciendo por ejemplo mejoras salariales, seguros médicos (probablemente la forma más popular de asegurarse la asistencia médica por parte de los estadounidenses más allá de lo que cubre la sanidad pública) o incluso el pago de estudios superiores. A este desbalance entre oferta y demanda de empleo hay que sumar el fenómeno de la Gran Renuncia, según el cuál la pandemia ha cambiado algo en la mentalidad de millones de empleados estadounidenses que están renunciando a sus antiguos puestos.
 
 
El impacto de EEUU en la economía mundial 
El impacto de los EEUU en el resto del mundo todavía es enorme a todos los niveles; económico, científico, político, cultural o militar, prácticamente en cualquier ámbito la supremacía estadounidense todavía es incontestada, todo ello a pesar de las dos décadas que el país ha estado distrayendo recursos y perdiendo vidas en los conflictos post 11-S, y por lo tanto el hecho de que el empleo no haya mejorado en la medida de lo esperado ha tenido su repercusión negativa en la cotización del dólar lo que unido a las previsiones de que la variante omicrón, menos grave pero altamente infecciosa, se va a extender de forma masiva no ayuda a mejorar las previsiones económicas, al menos en el corto plazo.
 
Por otra parte el aumento de los costes de emplear en los Estados Unidos por la falta de mano de obra, efecto de un mercado laboral con mucha movilidad, y el aumento de la inflación tarde o temprano obligarán a repercutir ese sobrecoste en los consumidores, algo especialmente delicado si se tiene en cuenta que el resto del mundo no se está recuperando a la velocidad a la que lo está haciendo la primera potencia mundial y que su economía depende en gran parte del mercado exterior, por lo que no existe un consenso claro en torno al rumbo que seguirá la economía mundial en el corto y medio plazo.


Categoría
Contenido Premium
0
fecha edicion
old id
1201148
Fecha y hora de publicación