Los ácaros: nuestros socios desconocidos en Panamá

Por: Redacción 18/04/2022

Este distinguido compañero tiene su posición en el Reino Animal, más específicamente en el orden taxonómico de

Phylum Arthropoda, Subphylum Mandibulata y la Clase Acárida.

Los ácaros forman parte del grupo mas antiguo, diverso y numeroso de animales desde que apareció el humano. Estos Artrópodos cuyo nombre significa "patas articuladas", aparecieron en los océanos hace 500 millones de años en medio del Período Cámbrico. En el presente estos son superiores en cantidad en comparación a todos los seres vivos reunidos.

Aunque se encuentran extintos en este momento, los trilobites son los ancestros de los artrópodos actuales, ellos fueron en su momento el inicio de todo para este Phylum, y por investigaciones científicas se logran montar en el pedestal de inicio de la vida en La Tierra. Y a través de los restos fósiles contamos con la historia de su existencia, y el conocimiento que explica que se multiplicaron por 300 millones de años en las aguas de los mares, desapareciendo en el Período Pérmico.

En el tiempo de su propagación exitosa fueron evolucionando en otras formas de más contemporáneas dando origen al surgimiento de varios tipos de artrópodos, los cuales se distribuyen a lo largo del planeta Tierra, en los diversos hábitats posibles para la vida e interrelacionados con todos los factores bióticos. Muchos de ellos participan directamente en la vida de los humanos y sus actividades diarias en lo económico, agrícola, médico, veterinario, naturista, turística y alimentaria.

El numeroso grupo de los ácaros cuenta con una extensa variedad de especies, que supera la cantidad de insectos sobre

La Tierra y esto se enfoca incluso en que una gran parte de ellas son desconocidas por el hombre. Debido a que el mundo microscópico sigue siendo una incógnita para la población, muchos desconocen que a nuestro alrededor se encuentran en un tamaño imperceptible por el ojo humano.

Las formas más grandes de ácaros son las llamadas garrapatas, las más conocidas como chupasangres que nunca deseamos en casa, por el habito de alimentarse de la sangre de nuestros animales domésticos y de granja, originando grandes pérdidas emocionales y económicas. Otras pocas especies que reconocen por formación de plagas son los dermatophagoides que se reproducen rápidamente y anidan en nuestras sabanas, peluches y edredones, y enrojecen la piel de los bebés, puesto que se conocen como los "comedores de piel". Los ácaros fitófagos son aquellos que atacan los campos agrícolas, provocando la alteración del proceso adecuado de las plantas, haciéndolas no aptas para el consumo humano.